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La captura de Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos, marcó un punto de quiebre no solo para Venezuela, sino para el equilibrio político del hemisferio occidental.
Para el internacionalista Fausto Pretelín, lo ocurrido en las primeras horas del año revela algo más profundo: Venezuela se convirtió en el primer experimento de una nueva —y peligrosa— política exterior estadounidense.
En entrevista con MVS Noticias, Pretelín analizó el impacto global de la intervención ordenada por Donald Trump, sus implicaciones para América Latina y el silencio previo de varios gobiernos ante las violaciones del régimen chavista.
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Venezuela como ensayo de una política exterior sin límites
Para Fausto Pretelín, la caída de Maduro no puede leerse como una victoria democrática. Si bien reconoce el simbolismo del hecho, subraya que el entusiasmo fue efímero.
“No deja de ser una buena noticia que haya caído un dictador. Sin embargo, la buena noticia duró 10 horas”, afirmó.
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El punto de quiebre, explicó, fueron las declaraciones del presidente estadounidense, que marcaron el tono de lo que vendrá para la región.
“Prácticamente nos está diciendo Donald Trump que Venezuela es su laboratorio o el primer laboratorio que demuestra cuál va a ser su política exterior en América Latina y el Caribe”.
Según Pretelín, este nuevo enfoque prescinde de los principios básicos que durante décadas estructuraron el orden internacional.
“Sin derecho internacional, sin carta de Naciones Unidas, sin derechos humanos, sin democracia, única y exclusivamente los intereses de Estados Unidos”.
Un mensaje directo a China y Rusia
El internacionalista advirtió que la intervención en Venezuela no está pensada únicamente para el plano regional, sino como un mensaje estratégico a las potencias globales.
“Es un claro mensaje a Rusia, a China, sobre todo a China, que es el principal rival de Estados Unidos y lo será durante las próximas décadas”.
Desde su perspectiva, Trump está normalizando una política exterior basada en la fuerza, similar a la de líderes autoritarios. “Lo que está diciendo Donald Trump al mundo es: me voy a parecer mucho a Vladimir Putin o me voy a parecer mucho a Xi Jinping”.
México, ante nuevas exigencias de seguridad
Pretelín señaló que este giro tendrá consecuencias directas para México, que podría enfrentar presiones más severas desde Washington.
“Venezuela se convierte en una caja de resonancia de su política exterior o su política de seguridad”.
A diferencia del pasado reciente, dijo, el tema central ya no será el comercio ni la migración, sino la seguridad regional. “La exigencia va a ser seguridad, únicamente seguridad… México era básicamente el muro de Estados Unidos”.
El silencio previo frente a Maduro
El analista también cuestionó a los gobiernos que hoy condenan la intervención estadounidense, pero que durante años guardaron silencio ante los abusos del régimen venezolano.
“No dijeron mucho cuando el dictador Maduro violó la Constitución de Venezuela, cometió actos de posibles crímenes de lesa humanidad, eso lo tiene documentado Naciones Unidas”.
