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Después de más de tres años y medio de proceso judicial, el feminicidio de la abogada y activista Cecilia Monzón llegó a una sentencia definitiva. El miércoles 31 de diciembre se dictó una condena de 60 años de prisión contra Javier López Zavala, autor intelectual del crimen, en lo que se ha convertido en el juicio por feminicidio más largo en la historia de México.
En entrevista con MVS Noticias, Helena Monzón, hermana de la víctima, detalló los obstáculos, las estrategias legales dilatorias y el significado jurídico y moral de una resolución que, aunque no repara la pérdida, sí marca un precedente contra la impunidad.
El juicio por feminicidio más largo en la historia de México
Helena Monzón explicó que, aunque el proceso comenzó formalmente en 2022 con las detenciones, el juicio oral inició hasta abril de este año debido a múltiples recursos legales interpuestos por la defensa de los acusados.
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“Ha sido el juicio más largo de feminicidio en la historia de México porque han sido 80 audiencias y ocho meses continuos de juicio”, señaló.
De acuerdo con la también abogada, la duración del caso respondió principalmente a estrategias de dilación como la presentación reiterada de amparos con efectos suspensivos.
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“Eso se debe más que nada a fórmulas o estrategias de dilación utilizadas por la contraparte, entre ellos múltiples amparos que nos impidieron empezar el juicio hasta este año”, explicó.
Amparos, ausencias y cambios de abogados: las trabas del proceso
Durante el desarrollo del juicio, la familia de Cecilia Monzón enfrentó constantes retrasos, algunos provocados por la inasistencia de las defensas o cambios reiterados de representantes legales.
“Durante el procedimiento también ha habido utilización de estrategias dilatorias, tales como no venir a audiencia, cambiar de abogados o incluso abogados que supuestamente se enfermaban”, relató Elena Monzón.
A pesar de ello, subrayó que las pruebas presentadas fueron suficientes para acreditar la responsabilidad penal de los implicados.
“Después de haber desarrollado todas las audiencias, hay prueba sólida y suficiente para estas condenas y para llegar incluso a la pena máxima”, afirmó.
60 años de prisión: una sentencia firme que deberá defenderse
La condena de 60 años de prisión corresponde al procedimiento por feminicidio y representa la pena máxima prevista por la ley. No obstante, Elena Monzón advirtió que la defensa aún podría intentar nuevos recursos legales.
“A nivel jurídico y legal es el máximo, con lo cual lo que tenemos que hacer ahora es prepararnos para defenderlo. Sabemos que es una contraparte beligerante y que tiene los medios para utilizar estas estrategias”, señaló.
Pese a ello, dijo que la resolución está debidamente fundada, lo que brinda fortaleza ante posibles impugnaciones.
“Encontramos una resolución fundada y suficiente, así que satisfechos con esa parte, porque nos permitirá hacer frente a lo que venga”, sostuvo.
Un precedente contra la impunidad en casos de feminicidio
Más allá del ámbito legal, Helena Monzón reconoció el impacto simbólico y social de la sentencia, en un país donde la mayoría de los feminicidios no llegan a una condena.
“Es un precedente, es incluso histórico, aunque no nos gustaría estar hablando de sentencias históricas, sino de que la justicia fuera la regla y no la excepción”, expresó.
