En redes sociales surgió el caso de ‘Lady Pancita’, una mujer que se volvió viral tras negarse a pagar un plato de menudo en un puesto de comida callejera, al argumentar que la porción de carne era insuficiente. El incidente fue grabado en video por la vendedora y rápidamente generó un intenso debate entre usuarios de redes sociales.
“Es una porquería”: El video que desató la polémica
En la grabación se puede ver cómo la mujer después de haber consumido prácticamente todo el contenido de su plato, manifestó su inconformidad con la calidad del servicio.
“Eso es puro caldo, oiga, tiene cinco pancitas nada más… Es una porquería de menudo, pruébelo”,
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Al percatarse de que la clienta no tenía intención de pagar, la comerciante decidió grabar la escena con su teléfono celular para documentar lo ocurrido y exponer el comportamiento de la mujer ante otros clientes y seguidores en redes sociales.
“¿Cómo ven, alumnos? Aquí está esta señora comiendo y no quiere pagar que porque no le gustó. ¿Qué les parece?” se escucha decir a la vendedora en la grabación, mientras muestra el plato vacío frente a la cámara.
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La discusión escaló cuando la clienta calificó el platillo de manera despectiva y cuestionó la relación entre el precio y la cantidad de carne servida. Pese a los reclamos de la cocinera, quien sostuvo que se trataba de una porción estándar correspondiente a un “plato grande”, la mujer se mantuvo firme en su crítica y se levantó de la silla junto con su acompañante, sin cubrir el costo del platillo.
'Lady Pancita' desata críticas en redes sociales
Como suele ocurrir con los casos virales conocidos como ‘Lady’ o ‘Lord’ en México, la reacción en redes sociales fue inmediata y polarizada. Mientras algunos usuarios reprocharon que la mujer se negara a pagar después de haber consumido el platillo, otros también cuestionaron la calidad del producto ofrecido por la vendedora.
Comentarios como “Muy miserable decir que no le gustó después de comérselo todo” contrastaron con opiniones como “Las dos están mal; sí se ve que era puro caldo, ¿cómo es posible que sirvan eso?”.
Sin duda, el caso de ‘Lady Pancita’ se muestra como un recordatorio de la delgada línea entre el derecho del consumidor a reclamar y el abuso en los establecimientos de comida informal.
