LUGARES ICÓNICOS

Esto es lo que sabemos tras el cierro del icónico bar conocido como Rancho Viejo de Gonzalitos

El establecimiento fue durante décadas un referente de la avenida Gonzalitos y un espacio habitual para reuniones sociales y laborales.

El restaurante-bar Rancho Viejo Gonzalitos cerró tras más de 36 años como uno de los puntos de reunión más tradicionales de Monterrey.
El restaurante-bar Rancho Viejo Gonzalitos cerró tras más de 36 años como uno de los puntos de reunión más tradicionales de Monterrey.Créditos: Google Maps/ Canva
Escrito en NUEVO LEÓN el

El panorama gastronómico y social de la capital de Nuevo León vive un momento de profunda nostalgia. Este inicio de 2026, el emblemático restaurante-bar Rancho Viejo, ubicado en la transitada avenida Gonzalitos, anunció el cierre definitivo de sus puertas.

Con más de tres décadas de servicio ininterrumpido, el establecimiento pone fin a un capítulo fundamental en la crónica de la convivencia regiomontana.

Fundado hace 36 años, Rancho Viejo se consolidó como mucho más que un negocio de comida tradicional. Gracias a su ubicación estratégica y su ambiente acogedor, se convirtió en el punto de encuentro predilecto para reuniones de negocios, comidas familiares y largas sobremesas que marcaron a varias generaciones de clientes habituales.

Un legado familiar y social

La noticia trascendió con fuerza tras un emotivo mensaje de María Andrea Guadiana, hija del fundador del lugar. A través de sus plataformas digitales, Guadiana rindió tributo a la visión de su padre, quien edificó el concepto desde sus cimientos.

“Mi papá fundó Rancho Viejo Gonzalitos hace 36 años. Lo construyó, lo hizo crecer y lo convirtió en un lugar especial para todos. Hoy sentimos una mezcla de nostalgia y orgullo”, compartió, extendiendo su gratitud a los meseros, amigos y colaboradores que integraron la esencia del local.

El adiós a un referente de Gonzalitos

En redes sociales, la comunidad regiomontana no tardó en reaccionar con anécdotas y lamentos. Para muchos, Rancho Viejo representaba la resistencia de la hospitalidad clásica frente al auge de las franquicias modernas. Usuarios coincidieron en que el sitio era un refugio de identidad local en una avenida que ha visto transformarse el rostro de la ciudad.

El cierre de este recinto no solo implica la desaparición de una fuente de empleo y un punto de referencia vial, sino la despedida de una época dorada de la vida nocturna y social de Monterrey.

Cabe destacar que el popular restaurante Rancho Viejo estuvo durante casi cuatro décadas junto a la sucursal de Julio Cepeda de la avenida Gozalitos que también cerró sus puertas recientemente.