El Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación advirtió que la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer nuevos aranceles traerá graves consecuencias económicas en ambos lados de la frontera.
De aplicarse un impuesto del 25% el próximo mes, se prevé una reducción en la producción debido a la caída en la demanda, lo que afectaría la contratación y retención de empleos, así como la reinversión de utilidades. Además, impactaría la expansión y relocalización de proyectos manufactureros en México, debilitando la integración de la industria.
La industria maquiladora y manufacturera también expresó su preocupación por el deterioro de la estructura comercial de América del Norte, argumentando que en más de 30 años ha impulsado subsectores clave como autopartes, bienes electrónicos, maquinaria y dispositivos médicos, generando empleo y desarrollo regional.
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En un comunicado, el organismo manifestó su respaldo al Gobierno de México en la búsqueda de estrategias para mitigar los efectos de esta medida.
Transportistas en contra de los aranceles
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) también expresó su preocupación ante la imposición de aranceles anunciada por el gobierno de EE.UU., medida que el presidente Donald Trump implementaría en marzo.
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Según Canacar, el sector apenas se recupera de una recesión prolongada, caracterizada por volúmenes de carga reducidos, tarifas bajas y costos operativos en aumento.
"La imposición de nuevos aranceles podría afectar los volúmenes de carga y elevar los costos de operación, impactando a transportistas y empresas en ambos lados de la frontera", señaló la Cámara en su comunicado.
El organismo advirtió que el incremento arancelario afectará el comercio bilateral, generando mayores costos para los consumidores en productos esenciales como alimentos, autopartes, automóviles, televisores, computadoras y muebles, lo que pondría en riesgo la competitividad de la región.
Ante esta situación, transportistas y empresarios hicieron un llamado a las autoridades de México y Estados Unidos para alcanzar soluciones que preserven la fluidez del comercio y eviten consecuencias negativas para el sector, los consumidores y la economía en general.