A pesar de la creciente preocupación por la calidad del aire en la entidad, el Gobierno de Nuevo León proyectó una disminución del 24.9 por ciento en el presupuesto de la Secretaría de Medio Ambiente para 2025, pasando de 196.5 millones de pesos en 2023 a 147.5 millones.
Este ajuste incluye una reducción significativa en fondos destinados a acciones climáticas, que solo recibirán 4 millones de pesos.
La decisión ha generado críticas debido al impacto que puede tener en la lucha contra la contaminación y el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo ambiental.
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Además, se reporta que enfermedades respiratorias relacionadas con la mala calidad del aire provocan alrededor de dos mil muertes anuales en el estado.
Entre los programas afectados se encuentran los Corredores Verdes, que enfrentarán un recorte del 88 por ciento, dejando en duda su continuidad y efectividad en la mitigación de emisiones contaminantes.
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En contraste, la Secretaría de Medio Ambiente asegura estar implementando acciones como la clausura de establecimientos contaminantes y recorridos de vigilancia en diversos municipios.
Sin embargo, la limitada asignación de recursos podría obstaculizar estas iniciativas.
El presupuesto aún está bajo análisis en el Congreso local, donde se espera que se destinen mayores fondos para combatir la contaminación y mejorar la infraestructura de monitoreo ambiental.
Mientras tanto, organizaciones y legisladores llaman a priorizar la salud pública y el medio ambiente en la asignación de recursos.
