EDUCACIÓN

UNAM confirmó hackeo en sus sistemas: ¿Hubo filtración de datos?

La Máxima Casa de Estudios dio a conocer que cinco de sus sistemas se vieron comprometidos durante el periodo vacacional.

La DGTIC de la UNAM detectó el hackeo y activó protocolos para inhabilitar los sistemas.
La DGTIC de la UNAM detectó el hackeo y activó protocolos para inhabilitar los sistemas. Créditos: Cuartoscuro / Canva
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La seguridad digital de la Máxima Casa de Estudios se puso a prueba este inicio de año. La UNAM emitió una postura oficial tras detectarse un hackeo en su infraestructura tecnológica, generando preocupación entre la comunidad universitaria sobre la posible vulneración de su información personal.

El reporte oficial de la UNAM

A través de un boletín informativo, la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) confirmó que, durante el reciente periodo vacacional, se detectó una intrusión no autorizada (hackeo) en cinco de sus más de cien mil sistemas informáticos universitarios. 

Ante el incidente, la institución activó de inmediato los protocolos de seguridad que incluyeron la inhabilitación de los sistemas afectados.

¿La información de la comunidad universitaria está segura?

Respecto a la duda principal de alumnos y trabajadores, la UNAM fue enfática al señalar que, tras un primer análisis técnico, se confirmó que no hay indicios de extracción de información de los sistemas de datos personales. 

Según el comunicado, los registros del alumnado, personal académico y administrativo “permanecen seguros, bajo los esquemas de protección institucional”. Actualmente, la Universidad coordina acciones con autoridades para presentar las denuncias legales por este hackeo.

¿Qué significa “hackear”?

Para entender la magnitud del hackeo a la UNAM, es necesario recurrir a definiciones técnicas. Según IBM (International Business Machines Corporation), el hacking es el uso de medios no convencionales para obtener acceso no autorizado a un dispositivo o red. Mientras que el hacking ético ayuda a fortalecer sistemas, los delincuentes cibernéticos aprovechan vulnerabilidades para robar datos o extorsionar.

De acuerdo con el “Informe del costo de una filtración de datos” de IBM, estas vulneraciones tienen consecuencias financieras graves: en promedio, una filtración le cuesta a una organización 4.88 millones de dólares. Además del impacto económico, las instituciones pueden sufrir daños en su reputación y sanciones legales. IBM destaca que, a diferencia de un ataque cibernético que siempre busca dañar, el hacking puede ser ético si se cuenta con el permiso del propietario para probar las medidas de protección.