Audio relacionado
En entrevista con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Mario Correa, consultor económico, abordó el recorte de la calificación crediticia de México por parte de Moody’s al nivel más bajo de inversión.
La reciente decisión de la agencia calificadora Moody's de recortar la calificación soberana de México ha encendido las alarmas en los mercados financieros.
Correa, desglosó las consecuencias de esta medida, la cual amenaza con golpear tanto a las finanzas del gobierno federal como al bolsillo de los ciudadanos.
Te podría interesar
El riesgo en las tasas de interés y los créditos
De acuerdo con Correa, México se encuentra ahora en el último escalón antes de perder el codiciado "grado de inversión", un indicador que mide la fortaleza financiera del país y permite la entrada de grandes fondos de capital extranjero.
La pérdida de este estatus encarecería drásticamente el costo del financiamiento general en el país. "Si tú quieres un crédito hipotecario y perdemos el grado de inversión, la tasa que van a pagar las personas que quieran una hipoteca para comprarse su departamento o su casa, pues van a ser sensiblemente mayores", advirtió Correa, subrayando que esta situación desincentiva la inversión y frena la actividad económica.
Te podría interesar
Pemex y el déficit: los detonantes de la caída
El deterioro en la capacidad de pago del gobierno es el principal argumento detrás de la baja calificación. Moody's apuntó directamente a las prioridades políticas de la administración, señalando que la "soberanía energética y el modelo de redistribución del gasto" han contribuido a generar mayores déficits fiscales y un aumento en la deuda pública.
Para ilustrar el impacto específico de Petróleos Mexicanos (Pemex) en este panorama, Correa ofreció una metáfora contundente: "Es como si en tu casa tuvieran pues un hijo ya adolescente o ya mayorcito que está gastando de más, se la pasa en fiestas, no está generando ingresos y está comprometiendo el presupuesto familiar".
Perspectiva estable: ¿un respiro temporal?
A pesar de la rebaja, Moody's ajustó su perspectiva para México de "negativa" a "estable". El economista aclaró que esto sugiere que la agencia podría mantener la calificación en este nivel durante los próximos 18 meses, aunque no descarta por completo una futura baja si las condiciones empeoran.
Esta coyuntura se suma a las alertas previas de Fitch y Standard & Poor's. "Esta es, me parece que de las últimas llamadas de atención que tenemos para corregir ese rumbo", sentenció Correa, alertando que ignorar el problema podría desatar complicaciones graves en un plazo de dos a tres años, y que recuperar el grado de inversión, si se pierde, podría tomar décadas.
