Audio relacionado
La activista y escritora Eufrosina Cruz alzó la voz en entrevista para MVS Noticias con Ana Francisca Vega para denunciar la persistencia del matrimonio infantil y la cohabitación forzada en México, prácticas que —advirtió— siguen siendo justificadas bajo el argumento de los “usos y costumbres”, pese a implicar abuso sexual, trata y violencia sistemática contra niñas.
El pronunciamiento ocurre tras el caso de Daisy, una menor que permanece hospitalizada entre la vida y la muerte luego de un embarazo forzado, y que, de acuerdo con Cruz, evidencia la omisión de autoridades, fiscalías y congresos locales para sancionar penalmente estos delitos.
“No es costumbre, es abuso sexual”: Eufrosina Cruz
Para Eufrosina Cruz, el problema no radica en las comunidades indígenas ni en los usos y costumbres, sino en un sistema que ha normalizado la violencia contra las niñas y ha evitado nombrarla como delito.
Te podría interesar
“Vivo en un país que ha permitido, que ha solapado, que ha justificado esta historia en el uso y costumbre. Y que es tan fácil decir: es su costumbre, los papás lo permitieron, la fiscalía va a investigar”.
La activista fue enfática al señalar que llamar “prohibición” a una norma sin castigo penal es insuficiente: “Lo prohibido, si no está sancionado, da lo mismo. Es urgente la sanción”.
Te podría interesar
Cruz subrayó la contradicción legal existente en México, donde ciertos delitos sí son castigados severamente, mientras que la violencia contra niñas sigue sin tipificarse de forma homogénea:
“Vivo en un país en donde el abigeato o tener una mascota exótica es delito grave en los códigos penales, pero los matrimonios y la cohabitación forzada o los embarazos a temprana edad no”.
Solo cinco estados sancionan el matrimonio infantil en México
Durante la conversación, Eufrosina Cruz destacó que únicamente cinco entidades han avanzado en la tipificación penal del matrimonio infantil o la cohabitación forzada: Oaxaca, Guerrero, Campeche, San Luis Potosí y Estado de México.
“Eso lo logramos el año pasado porque fuimos a incomodar. Hoy cinco lo tienen ya como minuta en sus congresos, pero está cañón. Veintisiete estados no están haciendo nada”.
La activista acusó que en el resto del país se mantiene una actitud de omisión institucional:
“Veintisiete estados siguen justificando que es la costumbre, veintisiete fiscalías están diciendo: vamos a investigar a ver qué pasa”.
El caso Daisy y la responsabilidad del Estado
Eufrosina Cruz señaló que el caso de Daisy no es aislado, sino parte de un patrón estructural de violencia contra niñas en México, país que ocupa —según dijo— el octavo lugar mundial y el segundo en América Latina en este tipo de prácticas.
“Una niña está entubada entre la vida y la muerte porque se convirtió en mamá cuando su cuerpo ni siquiera estaba preparado. ¿Qué le dices a las otras niñas? ¿Lo vamos a seguir justificando?”.
Para la activista, la responsabilidad no recae solo en las familias, sino en las instituciones que permitieron que el embarazo avanzara sin intervenir:
“¿Quiénes lo permitieron? Los progenitores. ¿Quiénes lo permitieron? Las fiscalías. ¿Quiénes lo permitieron? La Secretaría de Salud”.
Y fue tajante al rechazar la normalización de estas violencias: “Una niña no debe estar cuidando a un bebé. Porque son niñas, no esposas, no mamás”.
