ENTREVISTAS LUIS CÁRDENAS

Más dudas que respuestas: experto cuestiona causas del accidente del Tren Interoceánico

Eduardo Ramírez Cato, ingeniero civil, detalló que las locomotoras miden alrededor de 60 pies, mientras que los carros de pasajeros alcanzan los 85 pies.

En cuanto a la velocidad permitida, el especialista advirtió que incluso el límite autorizado podría ser incorrecto.
En cuanto a la velocidad permitida, el especialista advirtió que incluso el límite autorizado podría ser incorrecto.Créditos: Cuartoscuro.
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Entrevistas Eduardo Ramírez.

En entrevista para MVS Noticias con Luis Cárdenas, Eduardo Ramírez Cato, ingeniero civil con experiencia en infraestructura ferroviaria, habló sobre accidente del Tren Interoceánico: ¿error humano o falla sistémica?

El Tren Interoceánico volvió al centro del debate público tras el accidente ocurrido en Oaxaca, un siniestro que dejó múltiples víctimas y que, lejos de aclararse, ha generado más preguntas que respuestas. Para el ingeniero civil especializado en infraestructura ferroviaria, Eduardo Ramírez Cato, reducir la tragedia a un simple exceso de velocidad es una explicación insuficiente que no aborda los problemas estructurales del proyecto.

Accidente del Tren Interoceánico: ¿exceso de velocidad o fallas estructurales?

Ramírez Cato cuestionó la versión oficial presentada hasta ahora. “Para la magnitud de la tragedia, es una explicación muy infantil. Decir solamente que fue exceso de velocidad no responde a todas las preguntas que han surgido”, afirmó. Si bien reconoció que la caja negra confirmó que el Tren Interoceánico circulaba a mayor velocidad, advirtió que ese dato, por sí solo, no explica el descarrilamiento.

Uno de los puntos clave que señaló es que las dos locomotoras que iban al frente del convoy no descarrilaron. “Si el exceso de velocidad fuera la única causa, la primera locomotora tendría que haberse salido de la vía. Pasó la primera, pasó la segunda y fue el primer carro de pasajeros el que se fue al barranco”, explicó. Según el especialista, el peso y la longitud de los carros de pasajeros jugaron un papel determinante en el accidente del Tren Interoceánico.

Ramírez Cato detalló que las locomotoras miden alrededor de 60 pies, mientras que los carros de pasajeros alcanzan los 85 pies, una diferencia crítica al transitar por curvas cerradas.Estamos hablando de una curva de 95 metros de radio, una de las más cerradas del sistema ferroviario nacional. Son carros demasiado largos para ese tipo de curva”, dijo, comparando la situación con un juego mecánico: “Es como el Ratón Loco, un carrito pequeño toma curvas cerradas, pero uno largo no”.

Tren Interoceánico: la tragedia que revela problemas de infraestructura y operación

Otro aspecto que genera dudas es la falta de modernización tecnológica. El ingeniero señaló que el Tren Interoceánico opera con un sistema arcaico. “Hoy los concesionarios privados tienen control de tráfico automatizado. Aquí el garrotero tiene que bajarse del tren para mover manualmente los cambios, explicó. Además, cuestionó la ausencia de sistemas básicos como un velocímetro funcional. “¿Cómo le puedes exigir a alguien que respete la velocidad si no tiene cómo medirla?”, planteó.

También puso en entredicho la infraestructura de la vía. Aunque las autoridades afirmaron que todo estaba en orden, Ramírez Cato aseguró que el balasto y los rieles no cumplen con la norma. Se pusieron durmientes nuevos en algunos tramos, pero los rieles eran usados y el balasto está fuera de norma, eso se ve claramente en las fotografías”, sostuvo.

En cuanto a la velocidad permitida, el especialista advirtió que incluso el límite autorizado podría ser incorrecto. “La norma indica que en ese tramo deberían circular entre 39 y 43 km/h, no a 50. Entonces, ¿cómo argumentas exceso de velocidad si el límite está mal establecido?”, cuestionó sobre el Tren Interoceánico.

Finalmente, Ramírez Cato subrayó que existen registros clave que aún no se han transparentado. “Todas las comunicaciones entre el tren y el centro de despacho se graban. Ahí hay evidencia que no se ha dado a conocer”, afirmó, añadiendo que tampoco se ha informado si se realizaron exámenes toxicológicos a los operadores tras el accidente.

Para el experto, el descarrilamiento del Tren Interoceánico no puede explicarse únicamente como un error humano. Se trata, dijo, de una combinación de fallas técnicas, decisiones operativas cuestionables y una infraestructura que no fue modernizada adecuadamente, factores que deben analizarse a fondo para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.