Determinar qué factores nos llevan a envejecer a un ritmo acelerado es una de las grandes obsesiones de la ciencia moderna. Según el prestigioso neurocientífico Francisco Mora Teruel, catedrático de Fisiología Humana y doctor por Oxford, el proceso de marchitamiento biológico no es un destino fatal e inamovible. En su reciente obra, "El mito de la vejez", Mora desmonta estereotipos y asegura que nuestras decisiones diarias pesan mucho más que el calendario a la hora de envejecer.
Edad cronológica vs. Edad biológica: ¿Cuál es la diferencia?
Uno de los puntos centrales que destaca Mora es la distinción entre cuántos años tenemos y cómo están realmente nuestras células.
- Edad Cronológica: Es simplemente el número de años que han pasado desde nuestro nacimiento. Es inamovible.
- Edad Biológica: Representa el estado real de nuestros órganos, tejidos y sistemas. Esta sí puede ser modificada a través de mejores hábitos, alimentación y gestión del estrés.
Según el experto, el ritmo al que solemos envejecer depende solo en un 30% de nuestra genética, mientras que el 70% restante responde a nuestro estilo de vida.
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El poder de la siesta y el sueño reparador
¿Puede algo tan sencillo como dormir retrasar el declive? La respuesta es un sí rotundo. El doctor Mora destaca que la falta de sueño es uno de los motores principales que nos hace envejecer prematuramente.
¿Cuánto debemos dormir?
Para un adulto sano, el estándar se sitúa entre 7 y 8 horas. Un sueño se considera reparador si logras conciliarlo en menos de 30 minutos y despiertas con sensación de descanso real.
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El beneficio de la siesta corta
La ciencia ha validado que una siesta de no más de 20 minutos tiene beneficios críticos:
- Consolidación de la memoria: Facilita el aprendizaje de nuevos conocimientos.
- Alerta fisiológica: Mejora la capacidad de resolver tareas complejas.
- Salud cerebral: Se asocia directamente con un retraso en el deterioro del cerebro.
Los mayores enemigos: Estrés y Cortisol
Si te preguntas qué es lo que más nos acelera el proceso de envejecer, la respuesta está en la combinación de dormir poco y vivir estresados. Estos factores disparan los niveles de cortisol y adrenalina. Una sobreexposición prolongada a estas hormonas altera los procesos fisiológicos y provoca que las células se desgasten mucho antes de lo previsto, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.
- Genética: Determina el 30% del proceso.
- Hábitos: Determinan el 70% del proceso.
- Siesta: (<20 min)Protege la función cognitiva.
- Estrés Crónico: Acelera el desgaste celular (Cortisol).
El Edadismo: Una paradoja social
Mora también reflexiona sobre el "edadismo" o discriminación por edad. Resulta contradictorio que la sociedad celebre el aumento de la esperanza de vida pero, al mismo tiempo, margine a los mayores. Para evitar envejecer socialmente de forma negativa, es crucial entender que la medicina personalizada y los nuevos biomarcadores (relojes epigenéticos) están cambiando la forma en que entendemos la longevidad.
Entender que tenemos el control sobre nuestra salud es el primer paso para no envejecer antes de tiempo y transformar la vejez en una etapa dinámica y vital.
Con información de EFE.
