Ante la cercanía del Mundial de Futbol 2026 y el incremento de visitantes que recibirá Nuevo León, autoridades estatales, organismos internacionales y asociaciones civiles presentaron la estrategia “Punto Azul”, enfocada en prevenir delitos como la trata, explotación y violencia contra niñas, niños y adolescentes.
Durante el evento, el representante de UNICEF en México, Fernando Carrera, advirtió que los eventos masivos suelen generar un aumento considerable en situaciones de riesgo para la infancia, principalmente relacionadas con violencia familiar, abuso y explotación.
Aunque señaló que en México no existen estadísticas precisas sobre estos delitos durante competencias deportivas internacionales, explicó que distintos estudios muestran que los casos de violencia pueden incrementarse hasta en un 35 por ciento durante este tipo de eventos, especialmente por factores asociados al consumo de alcohol y otras sustancias.
Te podría interesar
Carrera destacó que uno de los principales retos para combatir estos delitos es la falta de protocolos claros, capacitación y preparación de las autoridades para detectar situaciones de riesgo y actuar oportunamente en favor de las víctimas.
La estrategia presentada contempla capacitación especializada para corporaciones de seguridad, personal de hoteles, trabajadores del Aeropuerto Internacional de Monterrey y de la Central de Autobuses, así como la instalación de “Puntos Azules”, espacios identificados como seguros para niñas, niños y adolescentes.
Te podría interesar
En el proyecto participan UNICEF, los clubes de futbol Tigres y Rayados, Fuerza Civil, DIF Nuevo León, la Secretaría de Igualdad e Inclusión y asociaciones hoteleras, entre otros organismos.
Por su parte, Mariana Rodríguez Cantú reconoció la importancia de fortalecer las acciones preventivas y posicionar los “Puntos Azules” como lugares seguros donde la ciudadanía pueda reportar cualquier situación de violencia o riesgo hacia menores de edad mediante el 911.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para mantenerse alerta ante posibles señales de abuso o explotación infantil y denunciar cualquier situación sospechosa a través de líneas anónimas o cuerpos de seguridad.
