Luego de meses de negociaciones marcadas por la lentitud y la complejidad, las Comisiones Unidas de Desarrollo Urbano e Infraestructura Sostenibles y Nomenclatura, junto con Hacienda y Patrimonio Municipales, aprobaron este día la adquisición de 61 casas ubicadas en la colonia Llave de Oro.
El objetivo del Municipio es demoler los inmuebles para “alinear” el trazo de la avenida Leones, eliminando así un punto crítico de congestionamiento vial.
El dictamen, presentado por la Dirección de Finanzas, será turnado al Pleno del Cabildo de Monterrey en una sesión programada para el próximo lunes, en pleno periodo vacacional. Durante la reunión de comisiones, el director de Finanzas, Nazario Salinas, informó que hasta el momento el Municipio ha logrado concretar 43 promesas de compra-venta con los vecinos del sector, por lo que aún restan 18 propietarios por aceptar la oferta.
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De acuerdo con lo expuesto, las propiedades serán valuadas por tres organismos especializados: el Colegio de Valuadores A.C., el Colegio y Asociación de Valuadores de Nuevo León A.C. y el Colegio de Corredores Públicos de la Plaza de Nuevo León A.C., con el fin de determinar un precio justo por cada inmueble.
Un proyecto con respaldo técnico
El proyecto para transformar este tramo de la avenida Leones —conocido coloquialmente como “la rotonda de las casas”— no es improvisado. El 21 de agosto de 2025, la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible realizó un estudio de movilidad que evaluó el impacto de retirar la rotonda existente a la altura de Paseo de los Navegantes. El análisis determinó que esta intervención mejorará la capacidad de la vía y reducirá el número de siniestros viales, los cuales son provocados principalmente por la geometría actual, que presenta curvas horizontales con radios de giro muy cortos para la velocidad máxima permitida de 50 kilómetros por hora.
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La problemática de esta “isla” urbana ha sido documentada previamente. El 11 de julio de 2025, EL NORTE publicó un reportaje donde se detallaba cómo la expansión de la mancha urbana y la mala planificación dieron origen a este peculiar asentamiento, que a diario genera embotellamientos y representa un riesgo constante para conductores y peatones.
Resistencias vecinales persisten
El plan de la administración del alcalde Adrián de la Garza contempla la construcción de tres carriles por sentido en un tramo de 600 metros lineales, además de áreas verdes, nuevo alumbrado público, pasos peatonales seguros y 82 cajones de estacionamiento en las laterales. Sin embargo, la compra de las viviendas ha enfrentado una férrea oposición por parte de algunos vecinos, quienes consideran que la oferta económica del Municipio no es suficiente para adquirir una propiedad con características similares dentro del área metropolitana.
Aunque el aval en comisiones representa un paso significativo, la decisión final recaerá en el Pleno del Cabildo, que deberá resolver si ratifica el proyecto en medio de las demandas de los colonos que aún se resisten a vender.
