NUEVO LEÓN

Casa de Aramberri en Monterrey se convertirá en museo de objetos poseídos; esto sabemos

El recinto exhibirá objetos con supuesta actividad paranormal y dará un nuevo uso a la emblemática casa del Centro de Monterrey.

Créditos: Luis Tristán | MVS Noticias Monterrey
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La Casa de Aramberri, uno de los inmuebles más emblemáticos y polémicos del Centro de Monterrey, será transformado en un museo de objetos con actividad paranormal, que combinarán con la historia que tiene la casa en sí. 

El proyecto es impulsado por OmarCrew, creador de contenido e investigador paranormal, conocido por su podcast de relatos sobrenaturales titulado “Sin Miedo”. 

En recientes publicaciones, el investigador confirmó que ya tiene posesión de la casa y que actualmente trabaja en la organización del museo, además ha compartido videos que muestran el interior del inmueble en proceso de adecuación, así como la llegada de diversos objetos que formarán parte de la exhibición.

En la grabación se observan decenas de cajas, muebles, exhibidores y objetos que serán catalogados y acomodados como parte del recorrido, lo que ha generado expectativa entre seguidores del contenido paranormal y curiosos del lugar.

¿Cuándo abrirá el museo? 

Aunque no hay una fecha definida, el investigador indicó que será el próximo mes de febrero cuando se vuelvan a abrir las puertas de la Casa de Aramberri, que anteriormente ya había sido usada como un restaurante de hamburguesas, como lugar de recorridos guiados e incluso como sitio para reuniones especiales, especialmente con temática de Halloween.

La historia que marcó a la Casa de Aramberri

Ubicada en la calle Aramberri, en el centro de Monterrey, la casa es conocida no solo por su arquitectura, sino por ser el escenario de uno de los crímenes más impactantes en la historia de Nuevo León, ocurrido el 5 de abril de 1933.

En ese lugar fueron asesinadas Antonia Lozano de Montemayor, de 54 años, y su hija Florinda Montemayor, de 22. Los cuerpos fueron encontrados por Delfino Montemayor, esposo y padre de las víctimas, al regresar de su jornada laboral en la Fundidora.

Las investigaciones revelaron que no había señales de entrada forzada, lo que levantó sospechas sobre personas cercanas a la familia, además, se reportó el robo de objetos de valor, como monedas de plata.

Las indagatorias llevaron a la detención de Gabriel Villarreal, sobrino de las víctimas, junto con dos presuntos cómplices. Las autoridades siguieron un rastro de sangre que condujo hasta una carnicería propiedad de Villarreal, donde se localizaron pruebas relacionadas con el crimen.

Durante el traslado de los detenidos al municipio de Zuazua para interrogatorios, estos intentaron escapar y fueron abatidos por las autoridades bajo la llamada “ley fuga”.

Uno de los elementos que más llamó la atención en su momento fue el testimonio indirecto de un loro que se encontraba en la vivienda, el cual, según versiones de la época, repetía la frase "¡No me mates, Gabriel, no me mates!", lo que ayudó en la investigación.