En medio de una creciente polémica en el mundo deportivo en Nuevo León, el gimnasio Klass se encuentra en el ojo del huracán tras las denuncias de presuntos abusos sexuales perpetrado por uno de sus entrenadores.
Los hechos han encendido una serie de investigaciones y reacciones tanto en la comunidad deportiva como en la sociedad en general, cuestionando no solo la conducta del profesor involucrado, sino también la responsabilidad de quienes están detrás de la institución.
Las denuncias, que se remontan a episodios ocurridos durante la infancia de varias niñas, han dejado al descubierto una situación de vulnerabilidad en el entorno deportivo en Nuevo León.
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El entrenador, cuya trayectoria hasta el momento había estado ligada a la formación de jóvenes atletas, fue retirado de sus funciones luego de que surgieran las primeras acusaciones, lo que generó un ambiente de tensión, y en algunos casos, amenazas directas hacia el establecimiento.
A la par de la controversia por las acusaciones, han surgido interrogantes respecto a la identidad de los dueños del gimnasio.
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La administración del gimnasio ha optado por mantener un perfil discreto en cuanto a su estructura de propiedad, por lo que los nombres de los principales accionistas y directivos no han sido difundidos ampliamente.
Sin embargo, el gimnasio donde laboraba Damazo “N”, ubicado en la colonia Hacienda de Anahuac, en San Nicolás de los Garza, es propiedad de su madre Martha Adriana Hinojosa García, esto, de acuerdo con el testimonio de las víctimas.
Además, el gimnasio Klass forma parte de la lista de 59 clubes avalados en Nuevo León por la Federación Mexicana de Gimnasia, de acuerdo con la página oficial del organismo.