El pasado mes de octubre, uno de los meses en que el caso Debanhi Escobar volvió a generar mayor conversación pública, Gustavo Isodoro Soto Miranda, conocido como “El Jaguar”, rompió el silencio en el documental “Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?”, producción que retomó el feminicidio de Debanhi Escobar, ocurrido en abril de 2022 en Nuevo León.
El hombre, señalado en su momento en redes sociales como presunto involucrado, aseguró que fue utilizado como un “chivo expiatorio” y que las versiones en su contra se originaron a partir de conspiraciones mediáticas sin sustento legal.
El documental revisa las distintas hipótesis del caso, el desarrollo de las investigaciones y el impacto social que tuvo, dedicando un segmento al testimonio de Soto Miranda, quien aparece ante las cámaras para deslindarse de los señalamientos que circularon durante los primeros meses del caso.
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¿Qué dijo “El Jaguar” sobre las acusaciones?
Durante su participación, Soto Miranda explicó que su familia fue vinculada a la investigación luego de que la empresa de su hermano, Transportes Internacionales Alcosa, apareciera en la ruta que Debanhi recorrió la noche de su desaparición.
“Debanhi fue a tocar a la compañía de mi hermano, donde nadie la asistió”, relata en el documental.
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El episodio muestra un mapa con los puntos clave del caso: la quinta donde se realizó la fiesta, el sitio donde fue tomada la última fotografía de Debanhi sobre la carretera Monterrey–Nuevo Laredo, las instalaciones de Alcosa y el Motel Nueva Castilla, donde la joven fue localizada sin vida dentro de una cisterna.
También se incluyen declaraciones de Dolores Bazaldúa, madre de Debanhi, quien expresó su sospecha de que trabajadores de la empresa pudieron estar involucrados, debido a que la última imagen de la joven con vida corresponde a ese punto. El documental recuerda que, durante un cateo, se localizaron rastros de sangre en una camioneta, aunque el entonces fiscal estatal minimizó el hallazgo.
Desmiente teorías y asegura que estaba fuera del país
Más adelante, Soto Miranda negó categóricamente las versiones que lo vinculaban directamente con el feminicidio, las cuales —dijo— surgieron y se amplificaron en redes sociales.
“Decían que mi hermano y yo le habíamos quitado la vida a Debanhi en una habitación del Motel Nueva Castilla”, afirmó.
Señaló además que circuló un video con fotomontajes que lo colocaban falsamente en la fiesta y en grabaciones de cámaras de seguridad. Su abogado, Josué Elis Armendáriz, explicó que su cliente acudió voluntariamente a la Fiscalía y presentó pruebas que demostraron que se encontraba en Corpus Christi, Texas, la noche de los hechos.
El documental concluye señalando que no existe imputación penal alguna contra Gustavo Soto y que su presencia fuera del país fue acreditada oficialmente.
