El diputado local de Morena, Alberto Martínez Urincho, advirtió el nocivo efecto que ha producido el uso excesivo de teléfonos celulares y tabletas electrónicas en niñas, niños y adolescentes, por ello planteó reformar la Ley General de Educación, para regular la portación de este tipo de aparatos en las escuelas de nivel básico.
¿Qué impacto tiene el uso de celulares en los menores según la propuesta?
Martinez Urincho expuso que seis de cada 10 niños de entre 10 y 15 años tiene un teléfono móvil propio, porcentaje que aumenta casi al 95 por ciento en los adolescentes de más de 15 años y lo grave es que actualmente en estos sectores ya se presentan adicciones relacionadas con estos dispositivos.
La propuesta busca modificar el Artículo 9 para establecer que se deberá educar y capacitar al estudiantado sobre el uso consciente, responsable y seguro de las tecnologías de la información.
“Los libros de texto gratuito incluirán apartados particulares sobre el tema y se establecerán cursos de capacitación y actualización para las y los docentes sobre ello”.
Además se adiciona un Artículo 22 Bis para establecer una indicación precisa sobre la utilización de los celulares y las tabletas electrónicas por parte del alumnado en las primarias y secundarias.
“En las escuelas de educación básica, los educandos podrán portar dispositivos móviles de comunicación que deberán permanecer apagados o guardados durante las clases”.
Además, precisa que se permitirá el uso de dispositivos móviles de comunicación cuando la o el maestro lo autorice expresamente para una actividad de aprendizaje; en casos de fuerza mayor que requieran comunicación inmediata; cuando existan necesidades especiales para utilizarlos, y por motivos de salud.
“El móvil no debe restarles tiempo para realizar actividades saludables al aire libre; para jugar con otros niños; para leer, estudiar o relacionarse. Hay que tener en cuenta que, según la edad y la madurez, nuestros adolescentes suelen carecer de criterios para realizar un uso adecuado del móvil”.
Por tratarse de modificaciones a una ley federal, tendría que ser aprobada por el Pleno para luego ser enviada al Congreso de la Unión para que siga su trámite parlamentario.
