El Buque Escuela Cuauhtémoc inició su primer crucero de instrucción tras el accidente de 2025: 147 guardiamarinas zarparon desde Acapulco rumbo a Estados Unidos y Canadá.
A poco más de un año del accidente que sufrió en Nueva York, Estados Unidos, el emblemático Buque Escuela Cuauhtémoc retomó este miércoles sus cruceros de instrucción al zarpar desde el puerto de Acapulco rumbo a Estados Unidos y Canadá, marcando así su regreso a las misiones de formación de la Secretaría de Marina.
La embarcación inició el Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026, una travesía que concluirá el próximo 15 de octubre y en la que participan 147 guardiamarinas, de los cuales 100 son hombres y 47 mujeres, egresados de la Heroica Escuela Naval Militar, quienes realizarán la etapa final de su formación profesional antes de ascender al grado de teniente de corbeta.
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En las instalaciones de la Octava Región Naval, cientos de familiares acudieron para despedir a los jóvenes marinos entre abrazos, aplausos y muestras de orgullo, deseándoles éxito y buena mar en esta nueva misión.
Durante la ceremonia de zarpe, el secretario de Marina y alto mando de la Armada de México, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, destacó que el Buque Escuela Cuauhtémoc no solo porta la bandera nacional, sino que en cada puerto que visita transmite un mensaje de paz y buena voluntad, convirtiéndose en un símbolo de México ante el mundo.
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Al dirigirse a la tripulación, integrada por 281 elementos, les recordó que serán el rostro de una Armada de México profesional, humana y profundamente comprometida con su pueblo. Asimismo, los exhortó a conducir con responsabilidad esta misión al señalar que la institución deposita en ellos la noble encomienda de guiar con templanza al emblemático velero y resguardar la formación de la juventud naval.
Por su parte, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda deseó éxito a la tripulación y subrayó que el "Embajador y Caballero de los Mares" volverá a llevar a los puertos que visite un mensaje de paz, amistad y buena voluntad en representación de México.
La emoción también se hizo presente entre los guardiamarinas, quienes coincidieron en que formar parte de este crucero significa cumplir un sueño y asumir la responsabilidad de representar con honor a México en el extranjero, en una travesía que simboliza también el regreso del histórico velero a los mares tras uno de los episodios más difíciles de su historia reciente.
