La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que a raíz de la crisis generada por las acusaciones de Estados Unidos en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Ruben Rocha Moya y nueve personas más acusadas de vínculos con el Cártel de Sinaloa, se haya reunido este fin de semana con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y agregó que si así hubiera sido, “no tendría nada de malo“.
Aseguró que habrá justicia por actos de corrupción o delincuencia
Durante la conferencia matutina de este lunes, en la que la mayoría del tiempo se fue en explicar que las acusaciones en contra de Rocha Moya son parte de una campaña impulsada por la derecha internacional y la oposición en México contra los gobiernos de la 4T, explicó que asegurar que pidió “línea“ al expresidente, tiene un rasgo de misoginia al sugerir que es incapaz de tomar decisiones en su gobierno.
La mandataria federal hizo una amplísima explicación “para los jóvenes“ en la que habló de cómo los gobiernos del PRI y del PAN no sólo se vincularon, sino que trabajaron en un claro desafío a la soberanía nacional con el gobierno norteamericano.
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Sheinbaum Pardo dijo que el pueblo de México debe de tener la certeza de que la presidenta no agacha la cabeza y que habrá justicia en el caso de quienes estén involucrados con actos de corrupción o delincuencia, y señaló que este es un momento en el que se tiene que garantizar al pueblo, la honestidad y la paz en el país.
Aprovechó también para hablar sobre el discurso pronunciado por la nueva lideresa nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, quien aseguró que en el movimiento no habrá cabida para la impunidad; al respecto Sheinbaum coincidió en que es tiempo de los principios, de la honestidad y la defensa de la soberanía y es seguro que esta ética del partido está alineada con la del gobierno de la transformación.
