En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, el Gobierno de México anunció la creación de 400 Casas Comunitarias de Lengua Indígena (CALI). Esta iniciativa, presentada por el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, contará con una inversión inicial de 114 millones de pesos para rescatar y fortalecer la diversidad lingüística del país.
El proyecto responde a las instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para cumplir con la reforma constitucional al Artículo 2°, que mandata la preservación y difusión de las lenguas indígenas como elementos constitutivos de la Nación.
Espacios para la revitalización cultural
Las CALI funcionarán como centros comunitarios destinados a la documentación, enseñanza, capacitación y promoción de las lenguas originarias. Entre sus funciones principales destacan:
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- Enseñanza y aprendizaje: Acciones directas para asegurar la transmisión de la lengua a las nuevas generaciones.
- Producción de materiales: Diseño y elaboración de contenidos educativos específicos para cada comunidad.
- Acervo cultural: Recopilación de documentos y promoción del uso de la lengua en contextos familiares y sociales.
Atención prioritaria a lenguas en riesgo
Adelfo Regino Montes explicó que la implementación comenzará en las regiones beneficiadas por los Planes de Justicia y el Programa General Lázaro Cárdenas del Río. El enfoque inicial estará en 23 lenguas y variantes clasificadas en "muy alto riesgo" de desaparición, pertenecientes a igual número de pueblos indígenas.
Por su parte, la subsecretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), Violeta Vázquez-Rojas Maldonado, informó que la dependencia contribuirá a través de la Red Nacional de Investigación sobre Lenguas Indígenas para revertir el desplazamiento lingüístico.
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Respuesta a la exclusión histórica
El rector de la Universidad de las Lenguas Indígenas de México (ULIM), Juan Carlos Reyes Gómez, señaló que estas casas son una respuesta necesaria a las políticas de asimilación y discriminación que en el pasado llevaron a las lenguas al olvido.
La iniciativa se inserta en una política de humanismo mexicano que reconoce a los pueblos indígenas como sujetos de derecho público con autonomía para fortalecer su propia identidad cultural.
