En un cierre de jornada marcado por la tensión y la incertidumbre administrativa, Marx Arriaga Navarro, hasta ahora titular de la Dirección General de Materiales Educativos, encabezó una asamblea virtual desde sus oficinas en la SEP para definir la ruta de resistencia tras su salida de la dependencia.
Al borde de la medianoche, Arriaga dejó claro que no abandonará el recinto de forma inmediata ni teme a las represalias administrativas: “Ya se me fue el camión. Da igual si me quedo aquí uno, dos, tres días, porque no me van a meter preso por quedarme a dormir una semana en esta oficina”, sentenció ante docentes y simpatizantes.
La defensa de la Nueva Escuela Mexicana
Para el funcionario, su salida no es un trámite burocrático, sino un choque ideológico. Arriaga minimizó cuestiones como su liquidación o la próxima quincena, asegurando que el verdadero debate es el "programa de nación en materia educativa".
Te podría interesar
"Da igual lo que pueda hacer administrativamente el Estado, porque esta cuestión es política", afirmó.
El plan de acción: "Que la institución vea el músculo"
Durante la reunión, se acordó que el próximo viernes será la fecha clave para iniciar una serie de movilizaciones. Entre las opciones que baraja el movimiento se encuentran:
Te podría interesar
- Realización de una "fiesta pedagógica" o mítines.
- Toma de instalaciones y colocación de mantas de protesta en escuelas.
- Envío de una carta a la Presidenta de la República.
- Arranque de caravanas nacionales y formación de Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana.
Fuego directo contra Mario Delgado
Arriaga identificó al actual titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, como el principal interlocutor de sus críticas: “Si me centro en alguien, me centraré en Mario Delgado”, apuntó, al tiempo que calificó las acciones de la Secretaría como un atentado contra la educación popular y una muestra de violencia contra el magisterio disidente.
Finalmente, el funcionario reconoció que no espera una "salida digna" y advirtió sobre posibles represalias institucionales, señalando que en la SEP "no se andan con chiquitas" contra quienes mantienen posturas críticas.
