La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López, recibió a integrantes del Frente Amplio Democrático (FAD), que en días anteriores emitieron un desplegado con alertas sobre la reforma electoral que perfila el Ejecutivo Federal.
Los visitantes entregaron a la congresista del Partido Acción Nacional (PAN) una petición de convocar a un parlamento abierto para discutir la reforma en cuanto el proyecto llegue al Legislativo.
Demandaron que se integre una comisión con diputados y senadores para coordinar los trabajos de análisis.
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“Se pudiera integrar una comisión plural, si pudiera ser bicameral sería ideal, para coordinar los trabajos de la planeación de lo que se conoce como parlamento abierto. Que se conozca, analice y delibere de manera transparente, informada e institucional las distintas iniciativas que se presenten. El proceso de trabajo de la Comisión presidencial ha sido opaco”, solicitó y criticó la exmagistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), María del Carmen Alanís.
Expresó la preocupación ante el probable contenido de la reforma que ha sido perfilado desde el propio Palacio Nacional y que podría provocar el debilitamiento de las instituciones electorales a nivel nacional y local, de la representación proporcional, del padrón electoral y de la justicia electoral.
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Si esos elementos se incluyen en el proyecto presidencial y si el análisis en el congreso no es incluyente, plural, amplio y suficiente, el resultado de los cambios será más preocupante, agregó.
Reforma electoral de consenso
En tanto, el exdiputado federal y exjefe delegacional en Miguel Hidalgo, Demetrio Sodi, advirtió claramente que si la reforma no es producto de acuerdos entre todas las fuerzas políticas, ya que hasta el momento la negociación está a cargo de los partidos de la coalición mayoritaria, será el fin de la democracia en el país.
Subrayó que las alertas del Frente Amplio sobre las “amenazas reales” de la propuesta que elabora la Presidencia de la República, son serias.
“En el sentido de que quieren acabar con los plurinominales o quieren limitar el número. Quieren acabar o reducir drásticamente el presupuesto a los partidos y al INE, es una amenaza real, no creamos un Frente simplemente porque se nos ocurrió, creamos un Frente ante la amenaza real que una reforma que acabe ahí sí con nuestra democracia, sería la puntilla a nuestra democracia”, remarcó.
Cambios legales que busquen pasar por encima de la voluntad popular, del voto libre y de la posibilidad de que la oposición gane las elecciones, “es acabar con nuestra democracia”, agregó.
Muerte a la democracia
Por su parte, el exintegrante del extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Ortega, advirtió que el Poder Legislativo tiene en sus manos la responsabilidad de avalar o frenar una reforma que pudiera dar “muerte” al sistema democrático en México.
“Advertimos sobre los riesgos de darse esto, sobre los riesgos de la inestabilidad política y social. México necesita que sus legisladores, México necesita que el Congreso todo escuche y actúe, el futuro de nuestra democracia está en sus manos, ustedes resuelven, el conjunto de las Cámaras si la democracia en México vive libre o la secuestran y la asesinan”, enfatizó Ortega Martínez.
Cámara abierta a la sociedad civil
En respuesta a las demandas del Frente, la presidenta López Rabadán refrendó su compromiso de mantener abiertas las puertas del recinto parlamentario a la sociedad civil y a todos aquellos que quieran hacer escuchar su voz en el tema de la reforma electoral.
Prometió que cuando la iniciativa presidencial llegue, tras recalcar que lo más probable es que sea enviada a San Lázaro, se remitirá la solicitud del Frente Amplio de realizar un parlamento abierto.
Aclaró a los miembros del Frente que son las comisiones dictaminadoras las que deciden, con la anuencia de la Junta de Coordinación Política, el formato del debate de los temas a discusión, por lo que serán esas instancias las que determinen si se lleva a cabo un parlamento abierto, mesas de trabajo, mesas de diálogo o conversatorios.
Sin embargo, la Cámara mantendrá apertura a que el debate sea tan amplio como demandan la sociedad civil y todos los interesados en la reforma.
La presidenta de la Cámara también ofreció hacer extensivo el documento que le entregaron los visitantes del Frente, a todos los grupos parlamentarios y a las comisiones que sean asignadas para desarrollar el debate y dictaminar.
