Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fijó una postura firme frente a los recientes acontecimientos en Venezuela, donde una intervención directa del gobierno de Estados Unidos derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas. En conferencia de prensa, la mandataria subrayó que México mantiene una posición histórica e inquebrantable contra cualquier forma de intervención extranjera.
Sheinbaum remarcó que el rechazo mexicano no responde a coyunturas políticas, sino a principios consolidados en el derecho internacional y en la propia Constitución. “Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países”, afirmó al leer un posicionamiento detallado ante medios de comunicación.
México defiende la autodeterminación y el derecho internacional
La presidenta sostuvo que la experiencia latinoamericana demuestra que la intervención externa no genera democracia ni estabilidad duradera. “La historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, ni estabilidad duradera”, señaló.
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En ese sentido, recordó que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos están protegidas tanto por la Constitución mexicana como por la Carta de las Naciones Unidas. “La soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables, son principios fundamentales del derecho internacional y deben respetarse siempre sin excepciones”, enfatizó.
Sheinbaum advirtió que las acciones unilaterales y las invasiones no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI, ya que “no conducen ni a la paz, ni al desarrollo”.
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Una visión continental basada en cooperación y desarrollo
Durante su mensaje, la presidenta planteó la necesidad de avanzar hacia una nueva visión para el continente americano, centrada en la cooperación y no en la intervención. Detalló que esta perspectiva implica respeto pleno a la soberanía, inversión productiva para el desarrollo, integración económica regional, bienestar social y diálogo permanente entre iguales.
“México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia. El Continente Americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman”, afirmó, al tiempo que retomó frases históricas de Abraham Lincoln y Benito Juárez para reforzar la idea de democracia y respeto entre naciones.
Cooperación con Estados Unidos: sí, subordinación no
Sheinbaum también abordó la relación bilateral con Estados Unidos, particularmente en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Explicó que ambos países mantienen un entendimiento basado en cuatro principios: respeto a la soberanía, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
“México coopera con Estados Unidos, incluso por razones humanitarias para evitar que el fentanilo y otras drogas lleguen a su población”, indicó, al subrayar que el objetivo central del país es reducir la violencia y construir una paz duradera con justicia.
La presidenta destacó resultados como la reducción del 37 por ciento en el homicidio doloso, incautaciones de drogas y extradiciones, aunque insistió en que la violencia también está vinculada al tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos y al consumo de drogas en ese país.
“En México manda el pueblo”
Para cerrar su posicionamiento, Sheinbaum reafirmó la independencia del país y el papel central de la ciudadanía. “Finalmente, es necesario reafirmar que en México manda el pueblo y que somos un país libre, independiente y soberano”, sostuvo.
