JUSTICIA

Jorge Antonio Sánchez: las claves de la detención del supuesto segundo tirador en el homicidio de Luis Donaldo Colosio

El exagente del Cisen fue capturado en Tijuana tres décadas después del magnicidio que marcó la historia política de México.

La nueva orden de aprehensión estaría relacionada con la reapertura del caso por la FGR en 2022.
La nueva orden de aprehensión estaría relacionada con la reapertura del caso por la FGR en 2022.Créditos: Cuartoscuro
Escrito en NACIONAL el

Treinta y un años después del asesinato del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, la detención de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Cisen, vuelve a sacudir el caso más polémico de la historia política mexicana.

Elementos de la Policía Federal Ministerial de la Fiscalía General de la República (FGR) capturaron el pasado 8 de noviembre a Sánchez Ortega en Tijuana, Baja California, por su presunta relación con el segundo disparo que habría acabado con la vida de Colosio. El exagente fue trasladado al penal federal del Altiplano, donde permanece bajo resguardo mientras se define su situación legal.

¿Quién es Jorge Antonio Sánchez Ortega?

Sánchez Ortega nació en El Rosario, Sinaloa, en 1961. Ingresó al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en 1993, pocos meses antes del magnicidio. Su trabajo consistía en labores de inteligencia e infiltración en actos políticos, lo que lo llevó a Lomas Taurinas, el lugar donde fue asesinado Colosio el 23 de marzo de 1994.

Ese día, fue detenido a 15 metros del cuerpo del candidato, con la ropa manchada de sangre y un resultado positivo en la prueba de rodizonato de sodio, indicativo de residuos de disparo. Sin embargo, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) lo liberó 24 horas después al concluir que Mario Aburto Martínez era el único autor material del crimen.

¿Por qué fue detenido otra vez?

De acuerdo con fuentes federales, la nueva orden de aprehensión estaría relacionada con la reapertura del caso por la FGR en 2022, cuando se reclasificó el expediente como una “violación grave a derechos humanos”. La fiscalía busca esclarecer inconsistencias en los peritajes balísticos y en los testimonios de los primeros detenidos, así como la posible participación de más personas.

La teoría del segundo tirador ha sido sostenida durante décadas por especialistas, testigos y parte de la opinión pública. Algunos peritajes señalaron diferencias entre los ángulos y trayectorias de los disparos, lo que alimentó las sospechas de que un segundo atacante pudo haber participado.

Manuel Camacho Solís y Luis Donaldo Colosio. Créditos: X @Mr.Lotario.

El impacto político y judicial del arresto

La captura de Sánchez Ortega marca un punto de inflexión en la investigación. La FGR retomará declaraciones y peritajes, mientras que la defensa de Mario Aburto, preso desde hace tres décadas, insiste en que su cliente es inocente y que se le condenó sin pruebas concluyentes.

Aburto, quien cumple condena en el Cefereso No. 12 en Guanajuato, mantiene que fue víctima de tortura y que nunca disparó contra Colosio. Su abogado, Jesús González Muñoz, ha afirmado que la detención de Sánchez Ortega “confirma las irregularidades históricas del caso”.

La reaprehensión de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Cisen, reabre así una de las heridas más profundas de la política mexicana y revive el debate sobre lo ocurrido aquella tarde del 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana, cuando cayó abatido Luis Donaldo Colosio Murrieta.