La Cámara de Diputados, aprobó la séptima del paquete de 18 reformas constitucionales propuestas por el anterior Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en este caso, en materia de áreas y empresas estratégicas.
La noche del miércoles 9 de octubre, en el Pleno de San Lázaro, la reforma que cambia la naturaleza de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de “empresa productiva” a “empresa pública del Estado" avanzó en lo general con votación de 353 a favor y 122 en contra.
Al filo de las 03:00 horas de este jueves 10 de octubre, el ordenamiento se aprobó en lo particular, con 350 votos de las bancadas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde (PVEM).
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Hubo una abstención y 111 votos en contra, del Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC).
El proyecto que será turnado al Senado de la República, revierte todo el régimen transitorio de la reforma energética avalada en 2013, durante el gobierno del priísta Enrique Peña.
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En lo general, morenistas y aliados celebraron al grito de “¡ni un paso atrás!”.
En lo particular, volvieron a festejar agitando el puño en alto, y gritando desde sus curules y la Tribuna “¡sí se pudo!”.
Transición energética
También de madrugada, los legisladores morenistas promovieron una corrección al dictamen, a través de la presentación de una reserva.
Plantearon borrar del documento la parte que establecía que la transición energética estaría a cargo del Estado mexicano.
También eliminaron, de entre los objetivos de la planeación y el control del sistema eléctrico nacional, la obligación de “asegurar el servicio de electricidad en toda su cadena de valor”.
Los legisladores de oposición advirtieron que con ello, la mayoría arruina las promesas de la Presidenta de la República, de impulsar un plan estratégico que incluya el paso a las energías limpias.
Debate sobre áreas estratégicas
Al iniciar el debate, la oposición presentó mociones suspensivas que fueron rechazadas.
La discusión se desarrolló en un ambiente de tensión donde por momentos los ánimos se caldearon.
Integrantes del Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) protestaron, unos con pancartas, otros con máscaras antigas, para rechazar la “tóxica” reforma impulsada por el anterior Ejecutivo Federal.
También hubo un choque directo entre la recientemente nombrada vicepresidenta del recinto, Dolores Padierna y los legisladores del albiazul que intentaron correrla al grito de “¡fuera, fuera!”.
Asimismo, se repartieron acusaciones e insultos por la aprobación de la reforma energética del año 2013.
Hipócritas, ignorantes y locos, se gritaron.
Reforma eléctrica
El proyecto de reforma a los artículos 25, 27 y 28 de la Carta Magna, refiere que el sector público tendrá a su cargo en exclusiva las áreas estratégicas en las que se mantendrá la propiedad y el control sobre organismos y empresas públicas del Estado.
Establece que en ningún caso los particulares “tendrán prevalencia sobre la empresa pública del Estado, cuya esencia es cumplir con su responsabilidad social y garantizar la continuidad y accesibilidad del servicio público de electricidad”.
Refiere que no será un monopolio el servicio de internet que ofrezca el Estado.
La planeación y el control del sistema eléctrico nacional tendrá por objetivo, asegurar el servicio de electricidad en toda su cadena de valor, preservar la seguridad y la autosuficiencia energética de la nación.
También, proveer al pueblo de la electricidad al menor precio posible, evitando el lucro, para garantizar la seguridad nacional y soberan??a a través de la empresa pública del Estado.
No se otorgarán concesiones en materia de litio
La planeación y el control del Sistema Eléctrico Nacional, tendrá por objetivos preservar la seguridad y autosuficiencia energética de la nación y proveer al pueblo de la electricidad al menor precio posible, evitando el lucro, “para garantizar la seguridad nacional y soberanía a través de la empresa pública del Estado que se establezca”, dice el dictamen analizado.
Prevé que el Estado quedará a cargo de la transición energética.
En artículos transitorios, prevé dar al Congreso 180 días naturales, para realizar los ajustes necesarios a leyes secundarias.
“Moches” y votos en la reforma eléctrica
Unos a otros, los legisladores se recordaron que en el Senado de la República, en diciembre de 2013, se pagaron “moches” por aprobar la reforma peñista.
También, que algunos parlamentarios que actualmente están en el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en su momento, cuando estaban en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), votaron a favor.
“Y le refresco la memoria a quienes recibieron dinero por la reforma de Peña Nieto: exsenador del PAN, José Luis Lavalle Mauri, exdiputado del PAN, Ricardo Anaya; Ernesto Javier Cordero Arroyo; Francisco Javier Cabeza de Vaca; Salvador Vega Casillas; Rafael Caro Caraveo, exsecretario técnico de la Comisión de Administración en el Senado, que es al que todos vimos en los videos llenos de maletas”, lanzó el diputado del Partido del Trabajo (PT), Pedro Vázquez.
“Una diputada que no sólo votó a favor de la reforma energética en el 2013, siendo de la bancada del PRI, sino que subió y aquí tengo su discurso, a defender la reforma energética. Hoy a cambio de un hueso… y acá tengo también los videos ¡con el billetón que le daban en Campeche, diputada!”, reviró la diputada del PAN, Josefina Gamboa, a la ahora morenista Rocío Abreu.
Abreu Artiñano llamó “ignorantes” a los integrantes de la oposición, al afirmar que los cambios de ningún modo quitan el derecho a los privados de intervenir en el sector eléctrico, sólo que no podrán hacerlo por encima de la CFE.
El argumento lo refrendó el diputado del PT, Ricardo Mejía, quien afirmó que no se está “estatizando” la electricidad, porque los inversionistas privados intervendrán hasta en un 46 por ciento del sector.
“¡Lo que están haciendo con esto es enterrar a México!, ¡sólo a locos o a diputados sumisos y abyectos se les ocurre votar algo así! (…) ¡quédense con su reforma!”, gritó el también panista Julen Rementería.
