Las reuniones del G7 suelen estar marcadas por discusiones sobre conflictos internacionales, comercio y economía global. Sin embargo, los micrófonos abiertos durante la cumbre celebrada esta semana dejaron al descubierto una faceta más relajada de los líderes de las principales democracias del mundo.
Entre bromas, comentarios sobre futbol, cigarros y regalos diplomáticos, varios mandatarios protagonizaron momentos que rápidamente llamaron la atención.
Giorgia Meloni deja de fumar
Uno de los episodios más comentados tuvo como protagonista a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien reveló que dejó de fumar desde el pasado 1 de mayo. La confesión provocó felicitaciones de otros líderes presentes, entre ellos representantes de Canadá, Reino Unido, Japón y la Unión Europea.
Te podría interesar
El Mundial de Futbol también se coló en las conversaciones. Durante una comida de trabajo, varios mandatarios intercambiaron comentarios sobre el torneo que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá. Incluso se escucharon expresiones de apoyo a la selección francesa y referencias al reciente éxito del Paris Saint-Germain en Europa.
Trump y su evento por sus 80 años
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aprovechó para hablar sobre un evento de artes marciales mixtas de la UFC realizado recientemente en la Casa Blanca y elogió a Dana White, presidente de la organización. En otro momento, el primer ministro británico, Keir Starmer, destacó el empate sin goles conseguido por Cabo Verde frente a España, resultado que calificó como sorprendente.
Te podría interesar
La jornada también dejó un momento de misterio cuando un micrófono captó a Trump mencionando Groenlandia durante una conversación con António Costa, presidente del Consejo Europeo. La frase quedó inconclusa y no fue posible conocer el contexto completo del intercambio.
Otro episodio que generó risas ocurrió cuando se descubrió que el presidente francés, Emmanuel Macron, había olvidado su reloj tras una reunión. Al enterarse, Trump bromeó pidiendo que se lo entregaran, provocando carcajadas entre los asistentes.
La diplomacia también se expresó a través de los regalos. Macron obsequió bicicletas personalizadas a los líderes participantes para promocionar el Campeonato Mundial de Ciclismo que se celebrará en Francia el próximo año.
Mientras tanto, el canciller alemán Friedrich Merz entregó a Trump una camiseta de la selección alemana de futbol con su nombre y el número 47, en un gesto simbólico de acercamiento político.
Más allá de los temas que dominan la agenda internacional, los momentos captados por los micrófonos abiertos mostraron el lado más informal de una cumbre que reúne a algunos de los líderes más influyentes del planeta.
