“Todos los ojos en Irán” fue una de las consignas que acompañó decenas de videos que se replicaron en redes sociales durante este fin de semana, en los que se documentaron manifestaciones masivas en el país gobernado por el presidente Masud Pezeshkian y el líder supremo Ali Jamenei.
Las protestas estallaron el pasado 28 de diciembre, donde miles de personas desafiaron abiertamente al Gobierno, sin embargo, usuarios acusaron de censura por parte de las autoridades para que no se diera a conocer la crisis social que atraviesa Teherán.
Las imágenes de mujeres quemando su hiyab en una fogata como si fuera el aquelarre, le dieron la vuelta al mundo. A esto, se suman cifras de muertos y detenidos que no concuerdan con el oficialismo y organizaciones de derechos humanos.
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Irán en llamas, ¿qué pasa el país actualmente?
“El país se ha visto paralizado por las sanciones y por años de mala gestión financiera y corrupción. Los precios se han disparado”; escribe el NYT.
La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), sitúa en 538 las personas que han muerto desde que iniciaron las revueltas.
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Esta organización opositora al régimen de los ayatolás, que opera desde Estados Unidos, indicó que, de ese número, 48 serían personal de seguridad iraní y 490 manifestantes, de ellos ocho menores de edad.
El número de arrestos desde el pasado 28 de diciembre en Irán alcanzan ya las 10 mil 675 personas, de los que 160 serían menores de edad y 52 estudiantes.
¿Qué tiene que ver Trump en todo esto?
Una vez más, y en el contexto de invasión en Venezuela, el presidente de EU, Donald Trump, ha hecho declaraciones que encendieron a los gobiernos de Nicaragua, Hondura e Irán, al decir que podía liberarlos de sus tiranías.
En concreto, Trump emitió amenazas explícitas contra el régimen de Teherán, asegurando que responderá “muy duro” si las autoridades iraníes intensifican la represión de protestas internas.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que Teherán no busca una guerra, pero está plenamente preparado para enfrentarla, al tiempo que se dijo dispuesto a entablar negociaciones “justas” con Estados Unidos, basadas en el respeto mutuo y la igualdad de condiciones, en medio del aumento de tensiones y las recientes amenazas de Trump.
