Audio relacionado
En entrevista para MVS Noticias con Ana Francisca Vega, Jesús Plácido Galindo, vocero del Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata, denunció la grave crisis de inseguridad que asola a la Montaña Baja de Guerrero debido al control del grupo delictivo “Los Ardillos”.
A pesar de la reciente visita de la gobernadora y de la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, para realizar censos y prometer el restablecimiento de servicios educativos, el representante indígena calificó estas acciones como una simulación política. Plácido Galindo subrayó que la desconfianza institucional impera entre los habitantes de Alcozacán, quienes perciben el despliegue del Ejército como una medida temporal que termina en el abandono de las comunidades una vez que las fuerzas federales se retiran.
“Nosotros, pues ahora sí que ya la gente ya no confía, ya no cree”, afirmó. “Nos ponen el ejército de base, después lo vuelven a quitar y dejan abandonado nuestras comunidades”, agregó.
Te podría interesar
Cifras del asedio: Muerte y desplazamiento forzado
La violencia en la zona ha escalado con tácticas que incluyen el uso de drones y el incendio de cerros para forzar la salida de los habitantes. De acuerdo con el vocero del CIPOG-EZ, el panorama es desolador:
- 30 familias han sido desplazadas recientemente y se niegan a regresar por temor.
- 6 compañeros asesinados en los ataques más recientes ocurridos en los últimos ocho o nueve días.
- 75 asesinatos históricos de miembros de la organización que permanecen sin justicia, incluyendo el caso de 10 músicos masacrados en 2020.
- Reportes de personas torturadas y arrojadas en zonas controladas por el crimen organizado, como Quechultenango.
Plácido Galindo denunció que el gobierno posee información precisa sobre la ubicación de Celso Ortega Jiménez, líder de "Los Ardillos", pero que no existe una estrategia real para desarticular al grupo.
Te podría interesar
Denuncias de colusión: "Funcionarios que son narcos"
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia de presuntos vínculos entre el poder político local y el crimen organizado. El vocero señaló directamente una supuesta vinculación entre la presidencia municipal de Chilapa y el liderazgo de "Los Ardillos", afirmando que la policía municipal colabora en el levantamiento y asesinato de personas inocentes.
"No podemos vivir que funcionarios sean narcos, estén con los narcos y la población lo dejen abandonados", sentenció, extendiendo la sospecha hacia la Fiscalía y otras instancias regionales.
Un Estado ausente en la Montaña: El reclamo indígena por la vida
Más allá de la seguridad, las comunidades indígenas de la Montaña Baja denuncian una discriminación racial sistémica que se traduce en la falta de servicios básicos. Jesús Plácido destacó que el "cambio" prometido por la administración actual no ha llegado a sus pueblos, donde persisten:
- Falta de médicos y personal especializado.
- Ausencia de maestros en las comunidades.
- Carencia de espacios culturales y deportivos para jóvenes y niños.
- Infiltración de drogas en las comunidades indígenas,.
El vocero hizo un llamado a que el diálogo con las autoridades sea permanente y se traduzca en obras concretas, como un Banco del Bienestar y un mercado interno en las comunidades, para evitar que los campesinos tengan que bajar a Chilapa, donde corren el riesgo de ser "descuartizados o levantados".
Crisis en Guerrero: Denuncian brecha entre discurso oficial y violencia real
Mientras el gobierno difunde fotografías de los encuentros, la realidad en el terreno sigue siendo de alto riesgo. Se reportan amenazas vigentes en comunidades como Matitlán y el municipio de José Joaquín Herrera, donde la vigilancia estatal se limita a la presencia visual sin intervención directa contra los agresores.
“Se vienen a abrazar con los indígenas, pero nos están matando, nos están desapareciendo”, concluyó Plácido Galindo, dejando en evidencia la brecha entre el discurso oficial y la supervivencia diaria en la Montaña de Guerrero.
