Audio relacionado
En entrevista con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Juan Manuel Ramírez, periodista independiente en Tabasco, explicó todo sobre el nuevo derrame de petróleo en las inmediaciones de la Refinería de Dos Bocas, Tabasco.
En las últimas semanas, el municipio de Paraíso, Tabasco, se ha convertido en el epicentro de una severa crisis ambiental, económica y de salud pública.
De acuerdo con información, la región ha sufrido tres incidentes consecutivos relacionados con el manejo de hidrocarburos, incluyendo una trágica explosión que dejó víctimas mortales.
Te podría interesar
El origen de la emergencia: Derrames y la tragedia en Dos Bocas
Ramírez explicó que el primer evento se detectó hace una semana con la aparición de crudo en playas de Veracruz y Tabasco, particularmente en Sánchez Magallanes, afectando fuertemente a los pescadores de la zona.
La situación se agravó drásticamente el pasado 17 de marzo. Tras las fuertes lluvias provocadas por el frente frío número 41, se registró un derrame y una posterior explosión dentro de las instalaciones petroquímicas de Dos Bocas, originada aparentemente en unas piscinas de tratamiento de combustible contaminado. Este segundo siniestro cobró la vida de cinco trabajadores.
Te podría interesar
De acuerdo con testimonios compartidos en el espacio radiofónico, los empleados ya percibían un riesgo persistente debido a olores y derrames previos en la zona, pero sus reportes fueron desestimados. "Siempre las respuestas a estos reportes eran: todo está bien, no va a pasar nada", señaló Cerdeira al recordar la declaración de la esposa de una de las víctimas, quien cada mañana se despedía temiendo lo peor.
Impacto económico: Pescadores afectados en vísperas de vacaciones
El tercer incidente reciente fue confirmado por Pemex: un derrame de crudo sobre el "río viejo" que atraviesa Paraíso. Esta contaminación pone en jaque la economía local justo antes de la temporada vacacional, época en la que turistas de Villahermosa y de otros estados acuden atraídos por la reconocida gastronomía del mar.
La producción y siembra de ostión y mojarra está seriamente comprometida, y los pescadores reportan la pérdida de sus redes ("artes") y sus capturas.
A pesar de la gravedad ecológica, las respuestas oficiales han generado una fuerte polémica. "Dice el gobernador que lo podemos consumir con mucha tranquilidad", expusieron en la emisión, criticando con evidente sarcasmo la sugerencia de que la población coma mariscos con sabor a petróleo.
Mientras las comunidades pesqueras y las familias de las víctimas lidian con los daños materiales y humanos de esta acumulación de desastres, la preocupante narrativa de que "no pasa nada" y la falta de rendición de cuentas mantienen a la comunidad de Paraíso en una situación de extrema vulnerabilidad
