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En entrevista con Sheila Amador, para MVS Noticias. Fausto Pretelin, analista internacional explicó el porqué Cuba abrió la puerta a negociar con Estados Unidos.
En una inusual conferencia de prensa transmitida por YouTube, Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, abordó la profunda crisis económica y energética que enfrenta la isla. La declaración sorprendió a muchos: "Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir".
Este acercamiento podría marcar un cambio significativo en las relaciones entre ambas naciones. La crisis ha llevado a la población cubana a vivir un desabasto de recursos que se agrava día a día.
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Díaz-Canel enfatizó en su intervención: "Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar". Este enfoque soberanista refleja el contexto de la isla, cada vez más presionada por sanciones y medidas económicas impuestas desde Washington.
Advierte que el acercamiento de Cuba con EU responde a una crisis económica
El analista internacional Fausto Pretelin, indicó que, a su juicio, "Díaz-Canel ya siente la crisis que lo está desbordando". Según Pretelin, el reciente aperturismo en el contacto con Estados Unidos puede ser una respuesta desesperada ante la imposición de aranceles al petróleo que Cuba importa, y señaló que "la comunicación con Estados Unidos podría ser la última carta que le queda a la isla para abordar su crisis".
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El líder cubano, también mencionó un programa para mitigar el desabasto energético. Sin embargo, la narrativa que presentó incluye soberanía y respeto a la autodeterminación, condiciones esenciales que parecen ser no negociables para el régimen cubano.
No obstante, la realidad es que "Cuba necesita apoyo" y "China está dispuesta a ayudar" en la logística, aunque este apoyo presenta sus propios desafíos.
Aumenta presión internacional en plena crisis cubana
La situación social en la isla provoca alarma. El malestar entre los cubanos ha crecido debido a los apagones y la insuficiencia de servicios básicos. La posibilidad de protestas en las calles está en la mente de muchos, como subrayó Pretelin: "La sociedad va a tener apoyo de los cubanos en Florida y esto puede incentivar nuevas manifestaciones".
El embajador de la economía estadounidense en la política cubana, Marco Rubio, está posicionando su visión sobre el futuro de la isla. "La presión contra el régimen cubano aumentará a medida que crezca el descontento popular", expresó.
Esta nueva fase de tensión puede ser un examen crucial para el gobierno de Díaz-Canel, quién tendrá que decidir si responde al llamado de dialogar o si opta por reprimir el descontento.
La pregunta es: ¿podrán los líderes cubanos gestionar el descontento interno mientras exploran un acercamiento al diálogo con Estados Unidos? Con una crisis agravada, Cuba se enfrenta a desafíos colosales en el horizonte.
