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En entrevista con Pamela Cerdeira para MVS Noticias, Rosa Isela Robles, madre de familia, denunció las condiciones de vulnerabilidad en las que estudian los menores, incluida su hija, quienes presentan síntomas recurrentes de intoxicación por gases debido a la cercanía extrema que hay entre su escuela primaria y la refinería Olmeca, mejor conocida como Dos Bocas, inaugurada en 2022.
Escuela primaria a metros de Dos Bocas: Denuncian riesgo de intoxicación por gases
El núcleo del conflicto radica en la ubicación geográfica de la institución, la cual contraviene flagrantemente lo estipulado en la Ley General de Educación. Mientras la normativa exige una distancia mínima de 500 metros respecto a instalaciones industriales de gran escala, la realidad de esta comunidad es alarmante: el plantel se encuentra a escasos 4.5 metros de la refinería, con una simple barda como única barrera física entre las aulas y la zona industrial.
Esta situación se ve agravada por los 35 años de antigüedad del centro educativo, un factor que ha generado un profundo arraigo en la zona y que convierte cualquier logística de traslado o reubicación en un proceso sumamente complejo para las familias.
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Crisis sanitaria en Dos Bocas: estudiantes presentan vómito y sangrado
Los testimonios de los padres describen un entorno escolar marcado por el olor a hidrocarburos. Rosa Isela Robles detalló que su hija y otros compañeros presentan cuadros clínicos preocupantes desde que se intensificó la actividad en la refinería:
"Llegué al salón y olía mucho a gas... me dieron ganas de vomitar", relató la madre citando a su hija, quien hace 15 días sufrió un episodio de náuseas en el baño de la escuela.
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Además de los vómitos, los padres reportan que los alumnos sufren de:
- Gripa y tos crónica por la calidad del aire.
- Mareos y dolores de cabeza constantes.
- Hemorragias nasales en varios estudiantes.
Escuela vs. Refinería: El desafío de reubicar 35 años de historia en Dos Bocas
Aunque las autoridades inicialmente negaron la posibilidad de mover el plantel, los padres de familia mantienen una postura firme basada en los derechos de la infancia. Los niños, por su parte, enfrentan un conflicto emocional; tienen miedo de perder a sus amigos y maestros, pero temen por el cierre definitivo de su espacio de estudio.
Actualmente, los padres solicitan una reubicación pacífica dentro de la misma Colonia Petrolera, donde aseguran existen terrenos a 600 o 700 metros de la refinería que cumplen con la normativa legal. Según Robles, la Presidencia de la República ha dado señales de apertura para aceptar esta solución técnica, aunque el proceso sigue en vilo.
