El reparto de utilidades, conocido como PTU, es un derecho laboral en México que permite a los trabajadores recibir una parte de las ganancias generadas por la empresa durante el ejercicio fiscal. Una de las dudas más comunes es si este beneficio se conserva al renunciar o ser despedido.
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT), la respuesta es sí. Los extrabajadores mantienen el derecho a recibir utilidades, siempre que cumplan con los requisitos establecidos. El pago no depende de seguir activo en la empresa, sino del tiempo trabajado durante el año fiscal.
PTU tras renuncia: lo que establece la Ley Federal del Trabajo
En caso de renuncia, el trabajador no pierde el derecho al reparto de utilidades. Si laboró al menos 60 días en el periodo fiscal, puede recibir el pago de forma proporcional. Además, el artículo 33 de la LFT establece que firmar una renuncia no implica renunciar a prestaciones ya generadas.
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Reparto de utilidades si fuiste despedido
Si el trabajador fue despedido, el derecho al PTU se mantiene en las mismas condiciones. Tanto empleados activos como extrabajadores deben ser considerados en el cálculo del reparto, siempre que cumplan el tiempo mínimo de trabajo requerido.
Quiénes no reciben PTU y excepciones en la ley
Existen algunas excepciones: no tienen derecho al reparto los altos directivos, trabajadores del hogar y prestadores de servicios por honorarios. Además, si la empresa no generó utilidades, no está obligada a pagar, aunque debe comprobarlo ante el SAT.
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El PTU equivale al 10% de la utilidad fiscal de la empresa. Se divide en dos partes: 50% según los días trabajados y 50% con base en el salario del trabajador. Esto permite un cálculo proporcional al desempeño y permanencia.
Fechas y qué hacer si no te pagan el PTU
El pago debe realizarse entre mayo y junio, según el tipo de patrón. Si no se recibe, el trabajador puede acudir a la Profedet, donde se ofrece asesoría gratuita. Además, hay hasta un año para reclamar el pago correspondiente.
