De acuerdo con EFE, la FIFA enfrenta una ola de críticas internacionales tras decidir anular la tarjeta roja de Folarin Balogun, permitiéndole jugar el duelo de octavos de final contra Bélgica. Esta medida, catalogada como inaudita e injustificable, se produjo luego de una intervención directa del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia Gianni Infantino.
El indulto al delantero fue posible mediante la aplicación del Artículo 27 del Código Disciplinario, lo cual generó un rechazo inmediato por parte de organismos como la UEFA. La comunidad futbolística cuestiona severamente la transparencia del proceso, denunciando una presunta subordinación de la integridad deportiva ante intereses políticos en el Mundial 2026.
Reacciones ante el polémico indulto
La decisión ha sido calificada como una "línea roja" cruzada por la FIFA. Según la UEFA, la integridad y credibilidad del torneo se encuentran bajo amenaza, ya que el reglamento establece que una tarjeta roja implica una suspensión automática e inapelable. En respuesta, la Real Federación Belga de Futbol inició una impugnación formal ante la falta de explicaciones claras por parte de las autoridades internacionales.
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Por su parte, el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, arremetió contra la medida cuestionando el rumbo actual del organismo. Blatter subrayó que el futbol no debe ser un "patio de recreo" para el poder político y enfatizó que las sanciones deben basarse en evidencias y reglamentos, no en negociaciones telefónicas entre mandatarios nacionales y dirigentes deportivos.
Postura de Donald Trump y justificación técnica
El mandatario estadounidense confirmó públicamente que solicitó la revisión, argumentando que la falta sancionada en el partido contra Bosnia-Herzegovina fue un simple choque de atletas, realizado de manera errónea tras una revisión en cámara lenta. A pesar de las críticas, Trump agradeció a la FIFA por corregir lo que calificó como una "gran injusticia", apoyado por figuras como Marco Rubio.
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La FIFA defendió su actuar citando el Artículo 27, un recurso jurídico introducido en 2019 que permite la suspensión parcial o total de medidas disciplinarias bajo circunstancias extraordinarias. Sin embargo, esta interpretación contradice la circular informativa enviada a todas las federaciones el pasado 12 de mayo, la cual reafirmaba la naturaleza automática de las expulsiones durante el torneo.
Credibilidad en juego
La impugnación belga no sólo busca revertir la participación del jugador, sino que intenta exponer la opacidad administrativa que ha caracterizado este caso. La federación europea denunció que, durante las reuniones de coordinación previas, la FIFA omitió deliberadamente secciones clave sobre las suspensiones automáticas, alimentando las sospechas sobre un trato preferencial hacia Balogun.
