La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intervino finalmente en la comisaría de Becanchén, municipio de Tekax, logrando la clausura de la maquinaria pesada que devastaba la selva local. Esta acción legal se produjo tras dos días de intensa resistencia por parte del ejido, cuyos integrantes intentaron frenar por cuenta propia el despojo de 1,500 hectáreas de tierra virgen frente a invasores que operaban sin autorización alguna.
A pesar de que los campesinos cuentan con sus respectivos títulos de propiedad, los perpetradores se negaron inicialmente a abandonar los predios y persistieron en la deforestación masiva. Ante la resistencia y la falta de documentos legales por parte de los agresores, la comunidad decidió elevar el conflicto a instancias mayores, trasladándose a Mérida para interponer denuncias ante la Fiscalía General del Estado y solicitar el auxilio urgente de las autoridades ambientales.
La situación ha dejado una huella de destrucción visible en el ecosistema de la zona, donde se reportó el derribo de cercas y la tala indiscriminada de árboles maderables. Los ejidatarios manifestaron su profunda decepción ante la falta de apoyo de su gobierno local, señalando directamente al presidente municipal de Tekax, Hervé Manuel Vallejos Sansores, por no respaldar su lucha en la defensa de los recursos naturales y la propiedad social del territorio.
Aunque la maquinaria ha sido inmovilizada, los afectados aseguran que la defensa de su tierra y territorio apenas comienza. Los pobladores anticiparon que mantendrán activos todos los procesos legales y denuncias necesarias para garantizar la recuperación de sus predios y la protección del medioambiente, dejando claro que no permitirán nuevos intentos de despojo en la región sur de Yucatán.
