Al grito de “El territorio no se vende” marcharon en el centro de la Ciudad de Mérida poco más de 500 personas de comunidades mayas de Yucatán para visibilizar la lucha por la defensa de su territorio del que son despojados por inmobiliarias.
En la protesta participaron habitantes de Dzitnup, Ixil, Kinchil, Molas, Santa María Chi, Sisal. Además se les sumaron personas de Caucel, Uayalceh de Peón y Tixkokob. El común denominador es la devastación del medioambiente, de la selva baja caducifolia y de los manglares; todo con la excusa del progreso.
"Todo el territorio es de gente que no son de las comunidades y con esto se amenaza nuestra forma de vida, costumbres y lengua. Estamos hartos de engaño y mentiras, de políticos que nos ofrecen un supuesto desarrollo empleos y prosperidad y lo único que hemos visto es un saqueo descarado", reclamó un manifestante.
Las y los manifestantes de las comunidades mayas pidieron a las autoridades estatales una revisión de los proyectos, además, de los permisos y autorizaciones de las manifestaciones ambientales. Cabe mencionar que varios de los proyectos han sido detenidos mediante amparos y denuncias, que ignoran las empresas y continúan trabajando.
