Yolanda Bochas tiene 72 años de edad y trabaja como empacadora en un supermercado. La adulta mayor vive de las propinas y de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Aunado a su situación, la mujer también es la cuidadora y sostén principal de su hija Mari de 43 años, quien hace seis recibió un trasplante de riñón y no puede trabajar debido a su condición, ya que además, los inmunosupresores la debilitan.
A las preocupaciones de Yolanda se sumó una más. No hay disponible en la farmacia del IMSS del Hospital Juárez el medicamento Tacrolimus, indispensable para que el cuerpo de su hija no rechace el riño trasplantado.
"Se habían dado sus medicamentos en pandemia, se batallo, pero mi hija no puede dejarlos un solo día porque entonces rechaza el riño porque entonces ¿cómo puedo comprarlos? Yo vivo sola con mi hija en Mérida, no tenemos familia, trabajo en un super y vivo de las propinas", acotó.
Yolanda no tiene el dinero para comprar el medicamento Tacrolimus y la situación es de urgencia. La vida de su hija Mari depende de eso. En el IMSS le dijeron que se comunique en unos días para ver si ya había medicina disponible, pero la vida de su hija no puede esperar.
