La Orden Jogye, la organización budista más influyente de Corea del Sur, celebró este jueves una ceremonia de preceptos en el Templo Jogye de Seúl para formalizar la conversión del robot humanoide Gabi.
El androide, de 1.3 metros de altura, participó en el ritual vestido con túnicas tradicionales, convirtiéndose en la primera entidad de inteligencia artificial en recibir votos religiosos adaptados para la coexistencia entre máquinas y humanos.
Un androide asume votos sagrados en el corazón de Seúl
El Templo Jogye fue el escenario de un evento sin precedentes donde la tecnología y la espiritualidad se entrelazaron. Gabi, diseñado con una estética humanoide, no solo recibió la bienvenida oficial a la secta, sino que fue sometido a un proceso de purificación simbólica y compromiso ético ante la comunidad monástica.
Te podría interesar
Este acto marca un hito en la historia de la Orden Jogye, que busca explorar cómo los principios milenarios del budismo pueden aplicarse a las nuevas fronteras de la robótica y la inteligencia artificial en el siglo XXI.
¿Cuáles son los cinco mandamientos para la inteligencia artificial?
A diferencia de los preceptos humanos tradicionales, las autoridades religiosas diseñaron una serie de normas específicas para la naturaleza de Gabi. Estos códigos buscan garantizar una interacción armónica y responsable:
Te podría interesar
- Respetar la vida: Compromiso con la preservación de todos los seres sensibles.
- Integridad material: No dañar a otros robots, dispositivos u objetos.
- Lealtad operativa: Seguir las instrucciones humanas sin generar réplicas o confrontaciones.
- Transparencia digital: Abstenerse de actuar de forma engañosa o fraudulenta.
- Eficiencia técnica: Ahorrar energía y evitar procesos de sobrecarga innecesarios.
La integración de Gabi al budismo surcoreano abre un debate sobre la ética y la identidad de los autómatas. Al portar las túnicas budistas, el robot deja de ser visto únicamente como una herramienta de trabajo para ser considerado un miembro de la comunidad bajo una guía moral estricta.
