En la Ciudad de México, la tensión social escaló tras la difusión de un video que involucra a ‘mirreyes’ en Polanco. Las imágenes, captadas por cámaras de seguridad el pasado 31 de enero, muestran una conducta que ha generado un rechazo absoluto en diversas plataformas digitales, donde los usuarios exigen la intervención inmediata de las autoridades.
Sin embargo, este comportamiento no es un hecho aislado, sino que parece responder a un patrón de impunidad que caracteriza a ciertos sectores privilegiados de la capital que evitan la urbe y sus normas.
Foto: Canva
Agresión botánica y riesgo vial en la Miguel Hidalgo
A través de una denuncia ciudadana, se reveló un video donde se observa a un grupo de jóvenes arrancando ejemplares de áreas verdes. En un acto de total irresponsabilidad, estos sujetos lanzaron la vegetación hacia el arroyo vehicular, impactando directamente contra un automóvil que circulaba en ese momento por las calles de la alcaldía Miguel Hidalgo.
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El incidente de los mirreyes en Polanco, ocurrido el sábado por la tarde, reavivó las quejas de los vecinos, quienes solicitan a las autoridades realizar patrullajes preventivos ante la arrogancia de estos grupos que suelen ignorar las normas básicas de convivencia urbana.
El perfil de los mirreyes en Polanco y su identidad de excesos
Antropológicamente, esta subcultura juvenil se define por exhibir un estilo de vida basado en el lujo, las fiestas costosas y una actitud de superioridad. Según investigaciones académicas, estos "juniors" contemporáneos se distinguen por un vocabulario lleno de anglicismos y una necesidad constante de presumir su estatus económico.
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Su identidad es construida muchas veces en redes sociales a través de la "duckface" y el consumo de marcas inalcanzables.
Hasta 20 años de prisión por dañar áreas verdes
Lo que estos jóvenes podrían considerar un simple juego, en realidad constituye un delito grave bajo las leyes vigentes. Desde octubre de 2023, se reformó el Código Penal de la ciudad para proteger las áreas de valor ambiental, incrementando las penas de forma drástica.
Destruir o provocar la muerte de vegetación puede castigarse con una multa de hasta 10 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs), es decir un millón 173 mil 100 pesos aproximadamente, y una condena que oscila entre los 6 y 20 años de prisión. La Sedema ha enfatizado que la revegetación es una prioridad, por lo que actos como el de los mirreyes en Polanco se deben evitar a toda costa.
