Un choque cultural que escaló rápidamente a las redes sociales terminó en un inesperado acto de humildad en las calles de Lima, Perú. La streamer japonesa Nanatty, conocida por sus transmisiones de viajes en la plataforma Kick, se volvió tendencia tras ofrecer una disculpa pública y personal a un vendedor ambulante local.
¿Qué hizo Nanatty? El malentendido que se volvió viral
Todo comenzó durante una de las caminatas habituales de la streamer por la capital peruana. Mientras esperaba en un semáforo, un vendedor se acercó para ofrecerle productos básicos. Debido a la barrera lingüística y a una interpretación errónea de las intenciones del hombre, Nanatty reaccionó de forma defensiva y agresiva, utilizando insultos en japonés e inglés para alejarlo.
La secuencia fue captada íntegramente por su cámara, lo que desató una ola de críticas por parte de la comunidad peruana y usuarios de redes sociales, quienes calificaron la actitud de la creadora de contenido como desproporcionada frente a un trabajador que solo realizaba su labor diaria.
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¿Qué es el Dogeza? El gesto de Nanatty que conmovió en redes
Consciente del impacto de sus acciones y tras un proceso de reflexión, la streamer decidió enmendar el error de una manera que ha sorprendido a propios y extraños. Tras publicar un comunicado de arrepentimiento en su cuenta de X, Nanatty regresó al lugar de los hechos para localizar al vendedor.
Al encontrarlo, la joven realizó un dogeza, una práctica tradicional japonesa que consiste en arrodillarse y tocar el suelo con la cabeza como señal de respeto y arrepentimiento profundo. Entre lágrimas, la streamer pidió perdón y ofreció una compensación económica por el mal momento causado.
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Más allá del gesto de la japonesa, lo que conmovió a los internautas fue la respuesta del trabajador, que, lejos de guardar rencor, el hombre aceptó las disculpas de inmediato, ayudó a Nanatty a ponerse de pie y minimizó el altercado con una actitud conciliadora.
Sin duda este suceso cierra un capítulo de tensión con una lección de civismo por ambas partes, recordándonos que, aunque la tecnología nos conecta, la comprensión cultural sigue siendo el puente más importante por construir.
