DEPORTE EXTREMO

VIDEO: Fisicoculturista sufre grave lesión al levantar 400 kilos y capta el momento exacto

El caso reavivó el debate sobre los riesgos del entrenamiento con cargas extremas.

Ranieri Lopes Filho se encuentra en proceso de recuperación.
Ranieri Lopes Filho se encuentra en proceso de recuperación.Créditos: Canva.
Escrito en TENDENCIAS el

Un fisicoculturista brasileño vivió uno de los momentos más dramáticos de su carrera deportiva luego de sufrir una severa lesión mientras entrenaba en el gimnasio. Ranieri Lopes Filho, de 31 años, grabó con su propio teléfono el instante en que se rompió el tendón del cuádriceps durante una sesión de fuerza extrema, cuando se preparaba para una próxima competencia.

VIDEO: Fisicoculturista sufre grave lesión al levantar 400 kilos y capta el momento

El accidente ocurrió el martes en un gimnasio de la ciudad de Teresina, en el estado de Piauí, Brasil. El atleta realizaba ejercicios en la prensa de piernas con una carga aproximada de 400 kilos, un peso habitual en rutinas de alto rendimiento dentro del fisicoculturismo profesional. En el video, que rápidamente se viralizó en redes sociales, se observa cómo el deportista pierde el control tras sentir un dolor intenso, evidenciando la gravedad de la lesión.

De acuerdo con reportes locales, el fisicoculturista fue trasladado de inmediato a un hospital, donde fue sometido a una cirugía de emergencia para reparar el tendón del cuádriceps. Especialistas señalaron que este tipo de lesiones suelen requerir una larga rehabilitación y ponen en pausa, por meses, cualquier aspiración competitiva.

El caso reavivó el debate sobre los riesgos del entrenamiento con cargas extremas, incluso entre atletas experimentados. Aunque el fisicoculturismo exige llevar el cuerpo al límite, médicos deportivos advierten que el uso de pesos excesivos incrementa de forma considerable el riesgo de rupturas musculares y tendinosas.

Actualmente, Ranieri Lopes Filho se encuentra en proceso de recuperación y bajo observación médica. Su caso se ha convertido en un ejemplo del alto precio físico que puede pagar un fisicoculturista cuando el cuerpo alcanza su punto máximo de exigencia, recordando que incluso la disciplina y la preparación no eliminan por completo el riesgo de lesiones graves.