Recientemente, el ecosistema de OpenAI enfrenta un sismo digital tras confirmarse que su IA estrella, Sora, dejará de funcionar permanentemente.
La noticia dejó helados a los creativos que veían en esta herramienta el futuro de la cinematografía y los contenidos digitales en redes sociales, pues apenas hace unos meses se perfilaba como el estandarte de la creación audiovisual automatizada.
El adiós repentino a Sora en la cima del éxito
Apenas este martes 24 de marzo, el equipo detrás de la plataforma soltó la bomba informativa a través de su cuenta en X. Con un mensaje de agradecimiento a la comunidad, la empresa liderada por Sam Altman anunció que se despide de este modelo de IA capaz de generar secuencias hiperrealistas a partir de simples líneas de texto.
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Aunque la aplicación independiente lanzada en septiembre pasado era la más descargada de la App Store, la compañía decidió "reorientar sus prioridades" hacia otros ámbitos tecnológicos, dejando atrás el negocio de la generación de video.
El desplome del acuerdo millonario con Disney y su IA
Este cierre de OpenAI no solo afecta a los usuarios comunes, sino que tumba uno de los negocios más ambiciosos de la década. Con esta decisión, el acuerdo de mil millones de dólares firmado en diciembre con Disney se va directo al archivo muerto. Dicho contrato permitía que las herramientas de la plataforma utilizaran a más de 200 personajes icónicos de franquicias como Marvel, Star Wars y Pixar para crear clips cortos.
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El cierre de Sora significa que los fans ya no verán contenido generado por usuarios con estas propiedades intelectuales, un alivio quizá para el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (SWA), que había criticado duramente esta alianza por el riesgo a los derechos creativos.
OpenAI: ¿Qué sigue para el gigante de San Francisco?
A pesar de esta retirada estratégica, la solidez financiera de la empresa no está en duda. En febrero pasado, consolidaron una ronda de financiación histórica de 110 mil millones de dólares, liderada por firmas como Amazon, SoftBank y Nvidia.
Sin embargo, la comunidad tecnológica sigue procesando cómo una herramienta de IA tan potente como Sora, propiedad de OpenAI, pudo desaparecer tan rápido de la escena pública este 2026.
