La investigación, dirigida por las científicas del CNIC Guadalupe Sabio y Nuria Matesanz, demostró que la proteína denominada MKK6 controla la transformación de la grasa blanca acumuladora de lípidos en grasa marrón la que quema los lípidos para mantener nuestra temperatura corporal (reduciendo así la obesidad).
A día de hoy, la obesidad ya se considera epidemia: unos 2 mil 200 millones de personas sufren sobrepeso u obesidad en el mundo.
Pero lo más interesante es que la grasa blanca normal “puede llegar a transformarse en parda y aumentar así la temperatura corporal”, un hallazgo que ha convertido a la grasa parda en una posible diana terapéutica para tratar de eliminar el sobrepeso.
Así, los ratones que carecen de esta proteína tienen una mayor cantidad de grasa parda y, en consecuencia, se encuentran protegidos ante la obesidad al eliminar la energía sobrante en forma de calor.
Las investigadoras demostraron incluso que la eliminación de esta proteína, una vez los ratones son obesos, serviría para frenar la obesidad