Una influencer denunció en redes sociales a un supuesto veterinario en Puebla por presuntamente usar una cédula profesional que pertenece a una contadora pública y por posibles actos de maltrato animal. El caso ya generó llamados para que intervengan autoridades sanitarias y judiciales.
Un presunto caso de fraude profesional y maltrato animal en Puebla desató indignación en redes sociales, luego de que la creadora de contenido identificada como “Almademonia” exhibiera a un hombre que supuestamente opera una veterinaria de manera irregular en el Barrio de Santiago.
La denuncia apunta contra Alejandro López Contreras, quien presuntamente brinda atención médica veterinaria en un establecimiento denominado “Cáncer”, ubicado cerca de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
¿Qué irregularidades detectaron en las recetas veterinarias?
De acuerdo con el video difundido en plataformas digitales, las recetas emitidas por el supuesto veterinario contienen inconsistencias en los datos del establecimiento y en la información profesional utilizada para atender a mascotas.
La influencer mostró que los documentos incluyen una dirección ubicada en la 27 Poniente número 1921, local 7, mientras que el negocio realmente operaría en la 21 Sur número 2103, en el Barrio de Santiago.
El señalamiento más delicado involucra la cédula profesional utilizada en las recetas médicas.
¿La cédula profesional pertenece a otra persona?
Según la denuncia, el número de cédula impreso en las recetas no correspondería a un médico veterinario.
Una revisión en el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) habría revelado que la clave pertenece a María Silvia Tovar Arriaga, identificada como contadora pública registrada en Nuevo León.
La situación encendió alertas en redes sociales por un posible ejercicio ilegal de la profesión y presunto fraude documental.
Video muestra presunto maltrato animal
El caso tomó mayor relevancia tras difundirse imágenes donde presuntamente se observa al hombre agrediendo físicamente a un perro, lanzándolo contra una pared.
La denunciante aseguró que estas prácticas serían recurrentes y afirmó que algunos animales son trasladados a un domicilio particular, donde supuestamente sufrirían condiciones inadecuadas y maltrato.
Las imágenes provocaron reacciones inmediatas entre usuarios y asociaciones protectoras de animales.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate en redes sociales y presión pública para esclarecer si existieron irregularidades en la atención de animales y en el uso de documentación profesional.
