Una historia de lealtad y supervivencia extrema está dando la vuelta al mundo tras viralizarse en redes sociales. Un grupo de siete perros que habían sido robados por traficantes de carne en el noreste de China logró lo impensable: escapar de sus captores y recorrer una distancia de 17 kilómetros para regresar a su hogar.
La hazaña, captada en video por testigos asombrados, ha conmovido a una audiencia global que ya califica a la manada como una verdadera "banda de hermanos".
El audaz escape de la "Banda de hermanos"
La pesadilla para estas mascotas comenzó cuando fueron presuntamente sustraídas de sus dueños por una red de tráfico ilegal destinada a suministrar carne a comercios no autorizados. Aunque no hubo testigos directos del momento de la fuga, se cree que los animales lograron morder sus jaulas y escapar de un camión en movimiento mientras este circulaba por la autopista Changshuang, en la provincia de Jilin, el pasado 16 de marzo.
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Lo que siguió fue una travesía de dos días que puso a prueba el instinto y la cohesión del grupo. La manada, compuesta por razas tan variadas como Golden Retrievers, Labradores, Pekineses y un Pastor Alemán, fue liderada por un Corgi sumamente inteligente. Durante el trayecto, los canes mostraron una organización militar: mientras el Corgi marcaba la ruta y volteaba constantemente para asegurar que nadie se quedara atrás, el Golden Retriever se posicionaba cerca del tráfico para escudar al resto.
Un herido y el rechazo a la ayuda humana
La historia está marcada por la solidaridad mostrada hacia un Pastor Alemán del grupo que se encontraba herido de una pata. Los otros seis perros lo rodearon durante todo el camino para protegerlo y garantizar que mantuviera el paso. Testigos que intentaron ayudarlos o guiarlos hacia un lugar seguro informaron que los animales ignoraron cualquier intervención humana, manteniéndose enfocados únicamente en su objetivo de llegar al pueblo.
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Voluntarios de la organización Bitter Coffee Stray Dog Base utilizaron drones para monitorear su progreso, confirmando que los perros ya se conocían y solían jugar juntos en el mismo vecindario antes de ser robados. Finalmente, el 18 de marzo, los siete perros llegaron a salvo a sus respectivos hogares, pertenecientes a tres familias distintas que ya los daban por perdidos. "Tenemos mucha suerte de que hayan vuelto y no hayan sido comidos", expresó aliviado uno de los dueños.
Justicia y leyes de protección animal
Tras el retorno de las mascotas, la policía local abrió una investigación oficial para localizar el camión y desmantelar la red de tráfico ilegal involucrada. En China, el robo de perros es un delito castigado con multas o prisión, aunque todavía no existe una ley nacional que prohíba explícitamente el consumo de su carne, a excepción de ciudades como Shenzhen.
Este caso reavivó las exigencias ciudadanas para establecer leyes de protección animal más estrictas, mientras el video de los canes trotando por la autopista sigue sumando corazones en todo el planeta.
