AMOR

¿El corazón predice el amor? Estudios revelan que las parejas sincronizan su ritmo cardíaco

La psicóloga Eliska Prochazkova, de la Universidad de Leiden (Países Bajos), ha liderado un estudio fascinante sobre cómo surge la atracción en las citas a ciegas.

Si el corazón anatómico es un cono invertido con vasos sanguíneos, ¿de dónde viene el icono de los dos lóbulos curvos que usamos para representar el amor?
Si el corazón anatómico es un cono invertido con vasos sanguíneos, ¿de dónde viene el icono de los dos lóbulos curvos que usamos para representar el amor?Créditos: EFE.
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El corazón humano es mucho más que un músculo vital; es el símbolo universal del amor. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que esta conexión no es solo una metáfora poética, sino una realidad biológica tangible. Según la ciencia, nuestro ritmo cardíaco podría ser el indicador más preciso para saber si hemos encontrado a la persona indicada antes incluso de que nuestra mente lo procese.

Sincronía fisiológica: El verdadero "clic" romántico

La psicóloga Eliska Prochazkova, de la Universidad de Leiden (Países Bajos), ha liderado un estudio fascinante sobre cómo surge la atracción en las citas a ciegas. Sus hallazgos revelan que la frecuencia cardíaca (FC) y la conductancia cutánea (CC) —la electricidad que fluye por la piel— son predictores fundamentales de la conexión emocional.

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De acuerdo con la investigación, cuando dos personas sienten una atracción real, sus cuerpos comienzan a "bailar" al mismo ritmo:

  • Aumento simultáneo: Si el pulso de uno sube, el del otro también.
  • Descenso coordinado: Si la frecuencia cardíaca disminuye, su pareja sigue el mismo patrón.
  • Microexpresiones: Se cree que pequeños gestos imperceptibles, como parpadeos o movimientos faciales, activan una sensación de bienestar inconsciente que dispara esta sincronía.

El experimento de las cabinas de citas

Para llegar a estas conclusiones, se instalaron cabinas en eventos masivos donde 140 jóvenes participaron en encuentros aleatorios. Equipados con gafas de seguimiento ocular y sensores térmicos, los sujetos permitieron a los científicos observar que el amor a primera vista es, en realidad, una respuesta del sistema nervioso. Esta capacidad de sincronizarse a nivel fisiológico es el predictor más fuerte de la atracción sexual en un primer encuentro.

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¿Por qué dibujamos el corazón así?

Si el corazón anatómico es un cono invertido con vasos sanguíneos, ¿de dónde viene el icono de los dos lóbulos curvos que usamos para representar el amor?

Existen varias teorías históricas que explican este alejamiento de la realidad médica:

  • Origen botánico: Las investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid sugieren que el icono proviene de las semillas del silfio, una planta extinta representada en monedas griegas antiguas de Cirene. Esta planta se asociaba a la diosa Afrodita.
  • Evolución artística: Desde el antiguo Egipto hasta el Renacimiento, el símbolo ha mutado. Autores como Da Vinci o Vesalio dieron los primeros pasos hacia la precisión anatómica, pero el símbolo artístico ya estaba arraigado en la cultura popular.
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San Valentín y la tradición del símbolo

El cardiólogo e historiador Vincent M. Figueredo, autor de ‘La curiosa historia del corazón’, explica que la asociación definitiva entre el órgano y el sentimiento se consolidó con la festividad de San Valentín.

"Desde los albores de la humanidad, el corazón ha latido como emblema de fuerza vital y sabiduría", destaca el Dr. Figueredo.

Aunque el sacerdote Valentín fue martirizado en el año 269 d.C. por casar cristianos ilegalmente, no fue hasta siglos después cuando el intercambio de tarjetas personalizadas popularizó el uso del dibujo del corazón. En el siglo XIX, las tarjetas de San Valentín en Inglaterra y EE. UU. pasaron de ser simples versos a incluir ilustraciones detalladas del símbolo que hoy todos reconocemos.

En definitiva, la ciencia moderna respalda lo que los poetas llevan siglos afirmando: el corazón sabe cosas que la razón ignora. Ya sea a través de la numismática griega o de sensores de conductancia cutánea, este órgano sigue siendo el eje central de nuestra experiencia respecto al amor.