OPINIÓN SERGIO ALMAZÁN

¡Ay Uso!

La visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México estuvo marcada por errores y desaciertos que afectaron los principios básicos de diplomacia, soberanía y relaciones bilaterales entre naciones.

La “gira no oficial ni política” de Isabel Díaz Ayuso fue más un viaje social de una caprichosa, ignorante, soberbia, antidemócrata, reduccionista y violentadora.
La “gira no oficial ni política” de Isabel Díaz Ayuso fue más un viaje social de una caprichosa, ignorante, soberbia, antidemócrata, reduccionista y violentadora. Créditos: Cuartoscuro
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La visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México estuvo plagada de desaciertos, errores y atropellos en los más mínimos principios de la diplomacia, soberanía y relaciones bilaterales que puede entenderse entre las naciones. Vaya uso que ha dado de la historia, de la política internacional y Derechos Humanos. No abonando en nada a la ríspida memoria entre México-España.

El uso que le ha dado a la historia, a los personajes como Hernán Cortés, a la figura y el gobierno de México es no solo políticamente incorrecto sino violentador, ignorante y de sobra desproporcional. No ocuparé estas líneas a reproducir cada uno de los agravios, de las expresiones antiderechos, desinformada y grotescas a las que otros medios a lo largo de la semana han replicado, citado y referido. Nos es conocidos a todas y todos las formas y altivez con que Díaz Ayuso empoderada de una visión lejana e ignorante de la historia nacional propinó “lecciones” a su modo y maniqueo de la conquista, de los valores ultraconservadores, de la religión y del poder.

Como lo han dicho desde España: “Ayuso ha venido a provocar y le ha salido mal”… ¿A quién beneficia este discurso, esta gira, este uso desproporcionado de la lengua castellana, del idioma y la historia?. Desde la esfera de las relaciones internacionales, generó para ambas naciones una situación incómoda que las propias fuerzas políticas de oposición de España se han pronunciado e incluso hasta ofrecido disculpas por el ab-uso del cargo de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Frente a la comunidad intelectual de ambas naciones han reprobado el nivel de desinformación, violencia e ignorancia al referirse a temas históricos y con visiones denigrantes para ambas culturas.

El tercer punto merece singular atención: el bloque duro de la Derecha Mexicana ha hecho mutis, un silencio que incomoda a Ayuso, se han ido deslindando de su presencia y sus postulados ultraconservadores, en contra de los derechos humanos de las diversidades, de los pueblos indígenas, de las culturas mesoamericanas, del Estado MeXicano, de la figura presidencial. Es decir, el uso de Ayuso y sus formas no gustaron, no convencieron a la oposición nacional que se encuentra en la fragilidad de sus seguidores y votantes a un año de elecciones.

La “gira no oficial ni política” de Isabel Díaz Ayuso fue más un viaje social de una caprichosa, ignorante, soberbia, antidemócrata, reduccionista y violentadora turista que aprovecha su privilegio de poder para demostrar en todos sus matices la megalomanía empoderada con que se enviste junto con sus iguales: el músico Nacho Cano, Ricardo Salinas Pliego y Alessandra Rojo de la Vega quien dirige una alcaldía Cuauhtémoc, que lleva el nombre del último de los Tlatoanis mexicas torturado y asesinado por las huestes de Hernán Cortés. De ese despropósito es el uso y abuso de los poderes en nuestros tiempos, de ese tamaño es la soberbia empoderada de la nueva clase política nacional e internacional que consideran que la historia, la memoria, el poder es suyo para su uso, su abuso, su maniquea expresión como única verdad desde donde se ordena el mundo. Quienes pensamos lo contrario estamos condenados a su desprecio y difamación. El síndrome Ay-uso. Se está expandiendo como pandemia.

Abramos la discusión: @salmazan71