REGLA DE TRES

Restando… ¿Y la autonomía de la Fiscalía de Chihuahua?

Así que ni autónoma de nombre, ni de operación, ni presupuestalmente, sino todo lo contrario.

Queda más que claro que alguien nos ha querido dar gato por liebre.
Queda más que claro que alguien nos ha querido dar gato por liebre.Créditos: Canva.
Escrito en OPINIÓN el

A propósito del escándalo protagonizado por la Fiscalía General de Chihuahua que al localizar un narcolaboratorio, llevó a cabo un operativo contra el narcotráfico, a sabiendas de que la investigación de ese delito es facultad exclusiva de la FGR y no conforme con eso, integró en el despliegue a los dos agentes de seguridad estadounidenses que fallecieron en un accidente vehicular, ahora sale a relucir que la FGE estatal no es autonóma y depende directamente de la gobernadora.

Así como lo lee, el Ministerio Público de esa entidad, de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica de la Fiscalía General del estado de Chihuahua, es dependiente del Poder Ejecutivo local, es decir, que no goza de autonomía como el resto de las fiscalías del país, pese a que se ha querido sostener la falsa idea de que una cosa es el gobierno estatal y otra la fiscalía chihuahuense.

Pues no, resulta que son exactamente lo mismo, como cuando las procuradurías dependían directamente del Ejecutivo local y se subordinaban a las instrucciones del mandatario en turno, ahora tratamos con una fiscalía que solamente es de nombre, porque técnicamente sigue funcionando como una procuraduría.

Es la propia Ley Orgánica de la Fiscalía de la entidad, publicada en el Periódico Oficial del Estado, la que menciona que el titular de la misma será nombrado en los términos de la Constitución local y de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado, y podrá ser removido libremente por la o el Gobernador.

También faculta a la persona Titular del Ejecutivo para organizar la estructura administrativa de la Fiscalía General y para asignar las partidas necesarias en el Presupuesto de Egresos, así como su transferencia entre programas sectoriales.

Así que ni autónoma de nombre, ni de operación, ni presupuestalmente, sino todo lo contrario. Queda más que claro que alguien nos ha querido dar gato por liebre, lo que podría significar que la actuación de la Fiscalía de Chihuahua, en el caso del narcolaboratorio y de los agentes extranjeros, quizá obedeció a instrucciones superiores que alcanzarían al Palacio de Gobierno, algo que nos revelarán, más pronto que tarde, las investigaciones de la FGR. ¿Qué tal eh?

Dividiendo… Ucrania y las guerras del futuro

Las guerras modernas están diseñadas para verse en las pantallas: ofensivas espectaculares, declaraciones grandilocuentes y destrucción constante. Con el tiempo todas terminan reduciéndose a quien resiste un mayor desgaste. Ucrania parece haber entrado ya en esa etapa. A más de cuatro años del inicio de la invasión rusa, el conflicto dejó de parecer una guerra de maniobras rápidas y empieza a convertirse en una guerra de agotamiento industrial, demográfico y sicológico.

Ninguno de los dos bandos está logrando una victoria decisiva, pero tampoco puede abandonar sin asumir costos enormes. La guerra en Ucrania empieza a parecerse cada vez más a guerras como la de Vietnam, Afganistán o la de Irán-Irak, donde la resistencia terminó imperando sobre triunfos relámpago.

Rusia tiene activos importantes. Tiene más población, mayor profundidad industrial y una economía reorganizada para sostener el esfuerzo militar. Moscú destina cerca del 8% de su PIB a gasto militar y seguridad, niveles no vistos desde la Guerra Fría. La estrategia del Kremlin parece centrarse cada vez más en una presión constante: avanzar lentamente, sostener ataques sobre infraestructura, aumentar la producción de municiones y esperar que el cansancio político haga su trabajo en Europa y Estados Unidos. La meta de Vladimir Putin parece haberse ajustado: no necesita conquistar todo el país para cantar victoria; le basta consolidar territorios ocupados y demostrar que Occidente no pudo doblegarlo.

Claro que esto tiene sus costos. El desgaste empieza a notarse en la inflación, la dependencia creciente del gasto militar y una relación cada vez más asimétrica con China. El Kremlin mantiene el control político y la capacidad represiva, pero empieza a mostrar cicatrices estructurales: pérdida de capital humano, aislamiento tecnológico y una generación marcada por la movilización permanente.

Ucrania finalmente entendió que romper las líneas rusas es demasiado oneroso. Por eso, cambió una parte de su estrategia. Hoy apuesta más por drones, ataques de precisión y sabotajes dentro de Rusia. Kiev intenta convertir tecnología e innovación en sustituto parcial de la falta de hombres y recursos. La guerra de drones, que hace apenas unos años parecía complementaria, empieza a redefinir la lógica del combate moderno: tecnología barata destruyendo objetivos multimillonarios y ataques remotos sustituyendo ofensivas masivas.

El desgaste, sin embargo, también golpea a Ucrania. Si bien las tropas mantienen una motivación que Rusia nunca logró destruir, el cansancio acumulado es enorme. Hay dificultades de reclutamiento, desgaste social y una dependencia total del apoyo occidental para sostener el esfuerzo bélico.

El propio desfile del Día de la Victoria (que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial), el sábado pasado, terminó reflejando la transformación de la contienda. El evento más simbólico del poder militar ruso se realizó bajo fuertes medidas de seguridad, con un formato más reducido y bajo la sombra de posibles ataques ucranianos con drones sobre Moscú. Una imagen que Putin hubiera querido evitar: la guerra dejó de sentirse lejana incluso dentro de Rusia.

A medida que la guerra se prolonga, Ucrania dejó de ser atractiva para buena parte de los medios internacionales, que ahora desplazan su atención hacia otros conflictos y crisis políticas. Kiev ya no ocupa diariamente las portadas no porque la guerra haya terminado, sino porque los conflictos largos suelen perder impacto visual antes de perder relevancia estratégica; sin embargo, lo que ocurre en el frente no solo decidirá el futuro de Ucrania, sino también qué tan resistentes son las grandes potencias ante conflictos largos, costosos y sin triunfos rápidos.

Restando… Evitar fraudes en la compraventa de inmuebles

El mercado inmobiliario mexicano se ha convertido en terreno fértil para el fraude, que se ha multiplicado hasta ocho veces en dos décadas. La raíz del problema está en la informalidad del proceso con contratos de compraventa que se cierran sin revisar la documentación del inmueble.

Con operaciones inmobiliarias cada vez más complejas, la dictaminación jurídica es la herramienta clave para proteger el patrimonio desde el inicio. Sin embargo, no es lo mismo revisar un inmueble que apenas inicia su vida jurídica comercial que uno que ya tuvo propietarios, cargas, trámites y antecedentes registrales.

En una vivienda nueva, la atención se centra en la legalidad del desarrollo y en la documentación de origen, es decir, en la revisión de permisos y licencias, así como la propiedad del terreno. En una vivienda usada, el foco está en rastrear antecedentes y detectar riesgos acumulados con el tiempo.

De acuerdo con Diana Sandoval, directora general de Kallify, los riesgos en cada caso son diferentes, aunque lo importante es realizarla en una etapa temprana de la compraventa inmobiliaria para brindar seguridad jurídica a la transacción y detectar problemas legales que suelen descubrirse demasiado tarde, cuando ya se firmaron contratos, se entregaron anticipos o incluso se realizaron avalúos, es decir, cuando ya se invirtió tiempo, dinero y esfuerzo y el daño patrimonial ya está hecho.