OPINIÓN HÉCTOR ZAGAL

Adán expulsado del Paraíso

Don Adán Augusto López Hernández, “el otro López”, renuncia a la coordinación de la bancada de Morena en el Senado y a la presidencia de la Junta de Coordinación Política.

Y aunque conserva mucho poder, Adán Agusto pierde fuerza.
Y aunque conserva mucho poder, Adán Agusto pierde fuerza.Créditos: Cuartoscuro
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Senado de la República. Afuera del templo del poder, la tormenta mediática. Dentro, un profeta de la 4T decide bajarse del altar. O lo bajaron. Don Adán Augusto López Hernández, “el otro López”, renuncia a la coordinación de la bancada de Morena en el Senado y a la presidencia de la Junta de Coordinación Política. Y aunque conserva mucho poder, Adán Agusto pierde fuerza.

A confesión de parte, relevo de prueba: pocas horas después de anunciar su salida, Adán Augusto afirma que existe una campaña orquestada en su contra, campaña impulsada tanto por la oposición como por morenistas que, según declara, él ya identificó. La declaración no es menor, pues contradice frontalmente la versión de Sheinbaum, quien sostuvo que la decisión había sido personal y voluntaria. Esta declaración fue el verdadero rompimiento con Palacio Nacional.

¿Por qué este destierro político disfrazado de movimiento estratégico? Las razones se acumulan.

  1. Las tensiones internas en Morena. La relación de Adán Augusto con otros senadores se había erosionado, en particular con García Cuéllar, vicecoordinador de la bancada. 
  2. Las tensiones con Sheinbaum. Fueron competidores y rivales. La contienda interna de 2023 dejó heridas abiertas. Adán Augusto no solo operaba políticamente en el Senado, también marcaba agenda, negociaba, presionaba al margen de Palacio Nacional
  3. El caso La Barredora. La sombra del grupo criminal ligado a Tabasco y al entorno de su administración estatal sigue presente. No hay imputación directa, pero el daño reputacional es real y persistente. En política, la sospecha basta.
  4. Mandar un mensaje positivo a Estados Unidos. Marcar distancia de figuras políticamente cuestionadas es una señal clara. En tiempos de escrutinio internacional, el simbolismo importa tanto como los expedientes.
  5. Cambiar el tono frente a la oposición. Sheinbaum necesita en el Senado a alguien más diplomático, menos confrontativo. El momento político exige interlocución, no choque permanente.

Sheinbaum consiguió dos objetivos. Primero: afianza su liderazgo personal para mitigar el poder del caudillo de Palenque. Segundo, mandar un mensaje a la Casa Blanca: la Presidencia está dispuesta a entregar in extremis la cabeza de políticos, aunque pertenezcan al partido hegemónico.

Esta decisión se suma a la reciente captura del alcalde de Tequila. La operación busca desmontar la narrativa de tolerancia al crimen organizado.Frente a las presiones de Estados Unidos, Sheinbaum necesita sacudirse la acusación de complacencia hacia el crimen organizado. Pero, sobre todo, necesita demostrar que ella detenta el liderazgo real del partido de cara a las elecciones intermedias de 2027.

Adán Augusto no fue expulsado del Senado. Fue expulsado del paraíso. Sigue siendo poderoso, sí, pero él no decide el clima. En política, perder la coordinación del senado es perder el Edén.

@hzagal