REGLA DE TRES

Sumando… Envía FGR mensaje a malos servidores públicos

El Ministerio Público de la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos ha puesto cartas sobre los asuntos.

Envía FGR mensaje a malos servidores públicos.
Envía FGR mensaje a malos servidores públicos.Créditos: Cuartoscuro
Escrito en OPINIÓN el

En los últimos días, la Fiscalía General de la República dio a conocer algunos casos en que servidores públicos han buscado, sin éxito, engañar a la institución al presentar documentos apócrifos durante sus evaluaciones de control de confianza, pero en el acto han sido sorprendidos y se les ha llevado a proceso con su consecuente sentencia condenatoria.

De acuerdo con la información difundida, el Ministerio Público de la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos ha puesto cartas sobre los asuntos y una vez que se ha presentado la denuncia correspondiente ha recabado las pruebas necesarias para obtener de la autoridad judicial la resolución correspondiente, que más allá del tema de la cárcel sienta un precedente importante en este tipo de temas.

Aunque el Código Penal Federal señala que la falsificación de documentos públicos se castiga con prisión de cuatro a ocho años y de 200 a 360 días multa, lo que en el caso de servidores públicos puede aumentar hasta en la mitad de la penalidad, en la mayoría de los casos la autoridad judicial puede otorgar el beneficio de una condena condicional, previa garantía económica, amonestación pública, así como la suspensión de derechos políticos y civiles.

No obstante, resulta de suma relevancia que la FGR no haya desestimado los casos, particularmente por el mensaje que se envía a aquellos malos servidores públicos que intentan engañar a las autoridades con títulos o cédulas falsas.

Importante el trabajo que lleva a cabo la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos de la FGR para buscar sanciones en contra de quienes, bajo el cobijo de un encargo público, intentan realizar actividades deshonestas que solo dejan en mal parados a quienes tienen la encomienda de desarrollar una actividad en beneficio de la ciudadanía y sí desempeñan adecuadamente su labor.

Multiplicando… Créditos confiables en minutos

Actualmente, entre el 60 y 70 por ciento de las solicitudes de crédito realizadas por primera vez provienen de jóvenes que están habituados a procesos inmediatos, simples y completamente digitales. Para estas generaciones, la experiencia sencilla importa tanto como el producto financiero; la rapidez en la respuesta y la transparencia se han convertido en nuevos criterios de confianza.

La digitalización, y el uso de la Inteligencia Artificial permiten que trámites para obtener un crédito que hace no muchos años tomaban meses, hoy en día se resuelven en minutos. Hay mucho potencial en ello. Aunque las fintech concentran el 57% del tráfico bancario digital, apenas representan cerca del 10% del portafolio total de crédito del país, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Esta brecha abre una oportunidad clara para escalar el crédito digital con reglas más inteligentes, y es ahí donde Círculo de Crédito, el buró que dirige Juan Manuel Ruiz, articula datos, tecnología y confianza. A través de automatización y análisis avanzado de información, permite que las plataformas financieras evalúen riesgos y otorguen créditos en minutos, acelerando la toma de decisiones sin comprometer la solidez ni el control del sistema financiero, y también en beneficio de los solicitantes.

Sumando… Conferencia de Seguridad de Múnich: la Europa que tardó en despertar

La afirmación fue contundente: este orden mundial ya no existe… Europa acaba de regresar de unas vacaciones de la historia. Con estas frases, el canciller alemán Friedrich Merz marcó el tono de la Conferencia de Seguridad de Múnich celebrada el fin de semana en territorio teutón.

El encuentro tuvo lugar en un momento que difícilmente podría haber sido calificado de ordinario, en el que el orden internacional, surgido tras la Segunda Guerra Mundial, muestra fracturas cada vez más profundas. El debate no solo se centró en las amenazas tradicionales; la discusión también estuvo la arquitectura misma del sistema internacional.

La guerra de Ucrania, que en unos días cumplirá su cuarto año, continúa como un recordatorio de que los conflictos entre naciones no son cosa del pasado. Europa, que durante décadas delegó buena parte de su defensa en Estados Unidos, reclama su autonomía estratégica. Fue el propio Merz quien lamentó que se hubiera externalizado la seguridad del continente. Pertenecer a la OTAN –recordó– es una ventaja para ambos lados del Atlántico, pero “la dependencia no puede confundirse con la subordinación”.

La ausencia de Rusia en la Conferencia reforzó el pronóstico de ruptura. La potencia que durante años utilizó este foro para encarar a Occidente no asistió. La seguridad europea se discutió sin Moscú en la mesa como un signo de que efectivamente el diálogo directo entre bloques se encuentra en la congeladora. Ciertamente, Múnich se consolidó como un espacio de reafirmación occidental, pero también como constancia de un mundo cada vez más dividido.

Llamó la atención el llamado a construir un pilar europeo fuerte y autosuficiente, lo cual implica que los países comunitarios comienzan a asumir que no pueden confiar excesivamente en Washington, al menos durante la actual administración. Y que Alemania participe en este debate resulta aún más significativo, ya que durante décadas se trató como un tabú para Berlín.

En ese mismo contexto, las declaraciones del secretario norteamericano de Estado, Marco Rubio, reforzaron la necesidad de una redefinición estratégica, al subrayar que la prioridad geopolítica seguirá concentrándose en el Indo-Pacífico y en la competencia con China. Rubio envió un mensaje claro a los aliados europeos: la relación trasatlántica continúa siendo central, pero ya no puede sostenerse sobre inercias del pasado. Si Europa aspira a conservar influencia real, deberá traducir el discurso sobre autonomía en capacidades concretas, inversión sostenida en defensa y mayor coordinación en política interna.

China no se encuentra fuera de la ecuación. Preocupa a los europeos su consolidación como un actor fundamental. La competencia tecnológica, energética y comercial confirmó que la seguridad ya no se limita al ámbito militar. Inteligencia artificial, semiconductores, cadenas de suministro y ciberseguridad fueron parte de una agenda que refleja la nueva dimensión del poder global.

Nadie esperaba que la conferencia resolviera las fracturas del sistema internacional, pero sí ayudó a exhibir su enorme fragilidad. La ausencia de Rusia puso en claro que la polarización no es pasajera sino estructural, con una desconfianza en ascenso que parece normalizarse en una rivalidad que habrá de extenderse aún por muchos años.

Tal vez la conclusión más importante de Múnich es que la estabilidad, en lo que resta del siglo, dependerá menos de los excesos retóricos y más de la capacidad real de las potencias para gestionar su competencia sin dinamitar los pocos puentes que aún siguen de pie.