Rituales de año nuevo

De la tinta de Héctor Zagal

Escrito en OPINIÓN el

\¿Ya listos para el 2019? El a\ño nuevo es una fecha que se presta para distintas supersticiones que buscan atraer la buena suerte. Estas costumbres parecen remontarse a siglos atr\ás. Los antiguos romanos, por ejemplo, empezaron la tradici\ón de comer lentejas para atraer el dinero. La raz\ón es que las lentejas, cuando se terminan de cocer, aumentan su volumen y parecen haberse multiplicado. Hay tradiciones m\ás rom\ánticas, como la de besarse bajo un mu\érdago para que el amor nunca perezca. Los griegos parecen haber asociado el mu\érdago, que no se seca en invierno, con la eternidad.

En algunos lugares de M\éxico, existe la tradici\ón de la quema de monigotes, algo parecido a la Quema de los Judas. Durante los \últimos d\ías del a\ño se empiezan a quemar mu\ñecos que representen a los personajes m\ás odiados por el imaginario colectivo. Los monigotes suelen ser de pol\íticos, futbolistas rivales, ladrones, etc. La idea es que con la quema del mu\ñeco la mala vibra de estos personajes quede neutralizada para el a\ño nuevo.

El ser humano, al margen de la historia y la geograf\ía, siempre ha incurrido en supersticiones, y el cierre del ciclo solar que marca el calendario se presta definitivamente a estas pr\ácticas. Hoy d\ía pueden llevarse acabo estas pr\ácticas supersticiosas con un \ánimo de juego, y eso es sumamente respetable. Pero la superstici\ón tambi\én tiene el defecto de incentivar una especie de pensamiento m\ágico e irracional, que no contribuye en absoluto a la resoluci\ón de problemas. La superstici\ón tomada en serio es un peligro.

No habr\ía que culpar a las supersticiones de provocar los problemas que ya hay, como tampoco hay que creer que las supersticiones los puedan resolver. Pero me parece incontrovertible que el pensamiento supersticioso rodea y evita las situaciones donde hay conflicto, y que inevitablemente har\ía falta resolver con inteligencia m\ás que con truquitos de baratillo.

Respecto al dinero, el amor o los personajes (pol\íticos o criminales) que hacen nuestra vida m\ás engorrosa a\ún, habr\ía que trabajar y pensar en resolverlos. \Ésta es la \única manera de hacerse cargo de la situaci\ón, y no con semillitas, plantas, quemazones o calzones rojos. Igualmente el fin de un ciclo solar no tiene que ser motivo para pretender cambiar nuestras vidas de golpe. Yo admiro a la gente que d\ía a d\ía se propone mejorar su vida con trabajo e inteligencia, sin trucos de magia. La superstici\ón es la antesala para creer en los productos milagro y las promesas de campa\ña. \¿Queremos un mejor 2019? Seamos constantes, responsables, reflexivos, ordenados. Comer lentejas en exceso no atraer\á buena suerte, en todo caso, lo \único que nos provocar\á es un dolor de est\ómago y un mal momento para quienes nos rodean

Sapere aude!@hzagal